Tarde apoteósica en Nimes

Javier Conde y José Tomás abrieron ayer la Puerta de los Cónsules, en Nimes
Javier Conde y José Tomás abrieron ayer la Puerta de los Cónsules, en Nimes

Nimes- Veinticuatro horas después del rotundo triunfo de Juli y Castella, la plaza de Nimes registró un llenazo. Un buen encierro de Garcigrande propició ayer, una gran tarde de toro. Javier Conde (pitos y dos orejas y rabo simbólicos), que no estuvo a gusto ante la embestida incómoda del que abrió plaza, desbordó todo su toreo artístico ante el cuarto, un gran animal que fue indultado y al que inició el trasteo con unos naturales desmayados. Hubo series de circulares en los que llegó a ligar más de media docena de muletazos. Tras simular la suerte de matar fue premiado con orejas y rabo simbólicos. Triunfo también, con salida por la Puerta de los Cónsules incluida, de José Tomás (dos orejas y oreja) que cuajó una importantísima faena al segundo de la tarde. Inició su trasteo con unos torerísimos doblones para, tras dos buenas tandas en redondo, llevarse la muleta a la izquierda, con la que hilvanó excelentes naturales. Unas tandas de manoletinas pusieron la guinda a su faena. El quinto resultó incómodo, siempre gazapón, no dejó al de Galapagar estar totalmente a gusto. Triunfó también Matías Tejela (dos orejas y saludos) ante otro gran toro, el tercero de la tarde, con el que practicó un toreo muy ligado y de mano baja, que tuvo momentos vibrantes en la ejecución de unos pases cambiados por la espalda antes de concluir con bernadinas. Finiquitó al toro, de un gran estoconazo. No pudo, sin embargo salir por la anhelada puerta, ya que el que cerró plaza echaba la cara arriba a la salida de casi todos los muletazos y pese a que el diestro, poco a poco, se fue haciendo con él, el trasteo no alcanzó la consistencia necesaria para poder conseguir cortar un trofeo.En la matinalAyer también se celebró un festejo matinal en el que se lidiaron reses de la ganadería de Dos Hermanas, terciadas pero nobles. Lo más destacado lo realizó el novillero francés Patrick Oliver que pudo cortar una oreja a su primer oponente después de escuchar un aviso, aunque en su segunda actuación fue silenciado por el público. Román Pérez, saludos tras aviso y silencio tras dos avisos; Luis Miguel Casares, silencio en ambos. La plaza francesa registró un cuarto de entrada en los tendidos.