«Un buen hombre»: el mal ambiguo

Juan Martínez Moreno dirige este «thriller» que compitió en el Festival de Málaga

«Un buen hombre»: el mal  ambiguo
«Un buen hombre»: el mal ambiguo

Reconoce estar ahora más nervioso que cuando presentó, también en el Festival de Málaga, «Dos tipos duros» (2003), su refrescante opera prima. Y Juan Martínez Moreno explica la razón: «Mientras ese filme era una comedia y poseía una sola lectura, "Un buen hombre"tiene varias y resulta, por ello, peligrosa...». Fernando (Emilio Gutiérrez Caba) y Vicente (Tristán Ulloa), dos profesores de Derecho unidos fatalmente por un crimen, vertebran el «thriller», que concursó en la sección oficial del certamen. En España, aseguran, cuesta más rodar la segunda producción que con la que se debuta: «Cierto, y ya te diré si me pasa lo mismo con la tercera... Todos sabemos cómo está el tema de la financiación». Con influencias claras de Hichcock (de «Extraños en un tren» a «La soga»), confiesa que su filme jamás podría haber sido protagonizado por mujeres «porque sois más inteligentes y tenéis más corazón. Aunque Paula, el personaje que interpreta Nathalie Poza resulta pasivo, tiene mucha importancia, simboliza la fuerza femenina frente a la debilidad de los hombres». Además, añade, «ellas pueden matar por amor, no por interés».Cartas escondidasVicente y Paula, un matrimonio de clase media, entra en crisis tras el asesinato: «La cinta refleja la hipocresía. Cuando escarbas un poco, descubres que no se conocen». Tampoco el espectador a Fernando y Vicente, dos letrados oscuros, ambiguos: «Todos lo somos, en realidad. Nunca sabes las cartas que esconden». Las relaciones paternofiliales (el frustrado intento de Paula por quedarse embarazada, la estrecha amistad de Fernando y Vicente) marcan la historia: «Ha salido sin darme cuenta. Me parece que existe algo personal en este tema». Y admite que nadie puede entender al público «ni tiene la fórmula» para que una película triunfe: «Nuestro cine está en crisis hace 20 años, aunque es relativa, pues se siguen haciendo obras y gustan. El éxito el primer fin de semana de "Mentiras y gordas"ya sucedió hace 20 años con Imanol Arias y "Anillos de oro". El mercado audiovisual es mayor, y ves más rostros nuevos que funcionan en TV y, luego, en el cine, se trata de una estrategia de los productores». En cuanto a la nueva titular de Cultura, uno de los temas de la temporada política, indica que «ya nos tocaba. Aunque cometemos un error, porque no será la ministra del cine. González-Sinde escribe, dirige, y le dedicará el mismo tiempo que quienes antes estuvieron en el cargo. Eso sí, conoce los problemas de primera mano, pero no quiero cargarla con ese peso».