El país con la segunda mayor incidencia del coronavirus del que nadie habla

El número de contagios se duplica cada tres días y las autoridades no han impuesto todavía la cuarentena obligatoria

Covid-19 unit of the RHNe hospital
La Chaux-de-fonds (Switzerland Schweiz Suisse), 24/03/2020.- Medical staff examines a potential coronavirus patient next to a Protection Civile, PC, member in the entrance of the hospital 'Reseau hospitalier neuchatelois (RHNe)' site during the coronavirus disease (COVID-19) outbreak, in La Chaux-de-Fonds, Switzerland, 24 March 2020. Countries around the world are taking increased measures to stem the widespread of the SARS-CoV-2 coronavirus which causes the Covid-19 disease. (Suiza) EFE/EPA/LAURENT GILLIERONLAURENT GILLIERONEFE

Cada día, periodistas y dirigentes políticos están pendientes de la evolución del numéro de infectados y de muertos por coronavirus en China, Italia, Corea del Sur, Francia, Irán, España o Estados Unidos. Sin embargo, hay un país centroeuropeo que está pasando desapercibido por todos y que registra una de las mayores tasas de contagio de la enfermedad.

Es el caso de Suiza, que se encuentra en el noveno lugar en la lista de países con más casos, con cerca de 10.000 positivos y 130 muertes. Lo que llama poderosamente la atención de este país es su grado de contagios, ya que se sitúa en segundo lugar con 1.100 casos por millón de habitantes, tal y como desvela el diario “La Nación”.

El primer caso confirmado se produjo el pasado 25 de febrero, un hombre de 70 años que había estado en Italia. Posteriormente, se descubrieron múltiples casos relacionados con grupos de Italia en varios cantones, incluidos los de Basilea-Ciudad, Zúrich y Graubünden.

Lo extraño del caso es que en un país en el que una de sus características principales es el orden y la puntualidad, se haya producido una tasa de contagio tan alta, que hizo reconocer al Gobierno que tenía problemas para poder hacer un seguimiento de los casos debido al alto nivel de crecimiento.

De momento, el ejecutivo informa diariamente de los casos. Uno de los problemas que existen para que estos datos no sean del todo reales, es el rápido avance de la enfermedad y los obsoletos métodos que se utilizan en el país.

Aunque parezca mentira, en pleno siglo XXI los cantones utilizan unos formularios para completar los datos con los nuevos contagios. Una vez completados, los envían por ¡fax! al Gobierno central. De ahí, los datos van al laboratorio de referencia en Ginebra, que debe confirmar los casos antes de actualizar la estadística.

El gobierno suizo ha recibido fuertes críticas por no haber tomado medidas más restrictivas desde el principio, pero desde Berna afirman que están trabajando a su máxima capacidad y reconoce que sólo se están realizando pruebas a las personas en riesgo, es decir a las que tienen los síntomas más graves, y a los sanitarios. Si se hace una comparativa, el aumento de los casos en Suiza es exponencialmente igual que el que se está produciendo en Corea del Sur.

Desde el Gobierno suizo saben que estó es sólo el principio y que el número de casos aumentará, tal y como ha pasado en Italia y España, y que han convertido a Europa en el principal foco de la enfermedad en número de casos y de fallecidos.

Los expertos en Suiza han lanzado la voz de alarma porque el número de casos se duplica cada tres días. Sin embargo, la tasa de fallecimientos sigue siendo baja si se tienen en cuenta las cifras de Italia. Pero siguen sin publicar datos sobre personas en la UCI o el nivel de ocupación de los hospitales, aunque se sabe que si la tasa de infección sigue a este ritmo, los hospitales estarán colapsados en el plazo de poco más de una semana.

La falta de una política única dirigida desde el Gobierno ha llevado a los cantones a acelerar el proceso para la realización de pruebas rápidas y la movilización de equipos móviles para verificar si personas sospechosas de sufrir la enfermedad están contagiadas o no.

Ante una situación tan complicada, Suiza declaró la semana pasada la “situación extraordinaria”, el nivel más alto previsto en la Ley sobre Epidemias.

Así, todos los establecimientos como tiendas, mercados, restaurantes, bares, sitios de ocio, colegios y universidades permanecerán hasta el 19 de abril. Las clases se seguirán de manera virtual y sólo abrirán los centros médicos y las tiendas de alimentación.

Para frenar el número de contagios, se decidió reforzar el control de fronteras con Italia, Alemania, Austria y Francia, por las que sólo podrán acceder al país los ciudadanos suizos, las peronas con permiso de residencia o los que deban entrar por razones laborales. Aun así, las medidas son más flexibles que en otros países como Italia, donde la cuarentena es obligatoria. en Suiza, se permite ir a trabajar, por lo que son muchos los que cada día se desplazan hasta su lugar de trabajo cada día y lo que puede provocar que la tasa de contagios siga en alza.