Echenique defiende en “The Guardian” un impuesto a los ricos para recaudar 90.000 millones

El portavoz de Unidas Podemos asegura que conllevará “ataques agresivos contra nosotros por parte de la extrema derecha y personas influyentes"

El portavoz de Unidas Podemos, Pablo Echenique, en la Comisión del Congreso de los Diputados para la Reconstrucción Social y Económica la semana pasadaPool Pool

Pablo Echenique, uno de los fundadores de Unidas Podemos y portavoz en el Congreso, defiende hoy en “The Guardian” la creación de un nuevo impuesto a las grandes fortunas con el que, dice, reducir la desigualdad social generada por los gobiernos de Mariano Rajoy.

“Una década de recortes presupuestarios sobre el sistema de bienestar del país, en particular a la atención médica, ha acrecentado la crisis”, asegura. Afortunadamente, frente a la pandemia, el actual Ejecutivo “tomó medidas rápidas y, después de un confinamiento muy estricto, el virus ha sido sometido y el estrés insoportable en los hospitales se ha aliviado. Los datos diarios ahora nos permiten comenzar a hacer un balance del daño causado y planificar el futuro, sin dejar de estar atentos a posibles nuevos brotes”.

Ahora, por tanto, toca ya mirar al futuro inmediato, dice el portavoz de Podemos, que lamenta que la pandemia haya llegado “antes de que los españoles se hubieran recuperado de los fracasados ​​y crueles programas de austeridad impuestos por la troika europea durante la crisis financiera que comenzó en 2008”.

Pero, “afortunadamente para millones de españoles, esta vez las cosas son diferentes”, asegura, ya que ahora España cuenta con un Ejecutivo de coalición formado por PSOE y Unidas Podemos, “nacido en 2014 del movimiento 15-M y otras iniciativas sociales como reacción a la gestión profundamente antidemocrática, corrupta e injusta de la crisis anterior por parte de los responsables económicos y políticos”.

Contrariamente a lo que hizo el PP en 2008, presume Echenique, “esta vez hemos prohibido los desalojos y los cortes de electricidad y de agua; hemos protegido a los trabajadores de ser despedidos ayudando a las empresas... y estamos a punto de establecer una renta mínima para cientos de miles de ellos. Hemos construido un escudo social contra la crisis”.

Tres vías de ingresos

Y todos estos argumentos sirven al líder podemita como justificación de la necesidad de “un aumento importante en el gasto público, que a su vez requiere ingresos públicos adicionales” que podrían venir dados por tres vías.

En primer lugar, emitiendo más deuda, "aunque nuestros márgenes son mucho más limitados que los de los países con una mejor relación de deuda/PIB”, admite. Son las “piedras pesadas que España arrastra” del pasado, lamenta, pero “podemos aumentar temporalmente los ingresos” por esta vía.

Una segunda fuente posible de ingresos adicionales son los planes y paquetes de estímulo europeos. Ambas fuentes son fundamentales pero temporales. “Si vamos a afrontar una larga reconstrucción de la economía -asegura-, debemos pasar de lo temporal a lo estructural. Y así es como llegamos a los impuestos”.

Aquí es donde defiende el nuevo impuesto a los ricos. Porque, “otra piedra que arrastramos del pasado”, insiste, los ingresos públicos de España están ocho puntos porcentuales por debajo del PIB medio de la eurozona. “Eso son más de 90.000 millones de euros cada año que no se pueden dirigir al sistema de bienestar. Años de dogma “ordoliberal” han socavado severamente nuestro sistema tributario y también lo han hecho menos progresivo”, mantiene, algo contra lo que se ha comprometido el nuevo Gobierno liderado por Sánchez.

Asegura Echenique que los impuestos actuales sobre la riqueza no han conseguido su efecto porque las autonomías lo han reducido en su mayor parte a cero, y que el 1% más rico de la población española posee el 25% de la riqueza del país, mientras que el 20% más pobre solo posee el 0,1% de la tarta.

Tasa a las mil personas más ricas

Por tanto, la tercera fuente de ingresos sería “un impuesto efectivo sobre la riqueza para generar más de 10.000 millones cada año, alrededor del 1% del PIB. Esto se puede hacer sin gravar a la clase media; sería un esquema progresivo, comenzando en un 2% para la riqueza neta de más de un millón de euros, y concentrándose principalmente en los ingresos de las 1.000 personas más ricas”.

Inevitablemente, concluye Echenique en alusión, o relacionándolo con la tensión vivida en las calles de nuestro país las últimas semanas, “esto conducirá a ataques agresivos contra nosotros desde la extrema derecha y de muchas personas ricas y poderosas. Que así sea. Los desafíos que afrenta nuestro país son impresionantes, el bienestar y la prosperidad de los españoles está en juego y lo que hay que hacer debe hacerse”.