“Trump quiere crear cierto pánico e inducir a la gente a no votar”

El periodista y escritor Alexis Ortiz, consultor electoral en Florida, cree que el presidente no puede “desconocer el triunfo” si gana Biden. “Sus compañeros republicanos no lo aceptarían”, afirma

Alexis Ortiz, consultor electoral en Florida, asegura a LA RAZÓN que los recientes casos positivos por coronavirus del presidente Donald Trump y su mujer Melania provocan cierta procuperación en Estados Unidos. “El efecto político que va a tener esta situación es importante porque va a limitar su actuación en la campaña”, indica.

En cuanto al candidato demócrata Joe Bien, este experto opina que si él fuera su asesor le diría que "debe mantener el discurso moderado de estadista, de hombre que puede reconciliar a los americanos en este momento de tanta crispación y no caer en provocaciones”.

-¿Qué efecto tendrá el positivo por covid del presidente?

-El contagio del presidente Donald Trump resulta lamentable porque genera incertidumbre y afecta a la marcha del país. Al mismo tiempo hay que decir que el positivo por covid es probablemente producto de su conducta de no tomar los cuidados recomendados por los médicos, por tanto se puede decir que era algo casi inevitable. El efecto político que va a tener esta situación es importante porque va a limitar su actuación en la campaña. En algunos estados clave para ganar las elecciones, como los de Florida, Ohio o Arizona, no va a poder hacer la campaña intensa que estaba obligado a desplegar porque tendrá que estar aislado. Las encuestas sugieren que Trump necesita hacer una campaña muy activa porque va a ser muy difícil remontar a Joe Biden.

-En 2016 también iba por detrás de Hillary Clinton y venció inesperadamente.

-La diferencia es que ahora, según los sondeos, ya no es solo que Donald Trump va por detrás en cuanto al voto popular sino también pierde en el conteo de los colegios electorales. En 2016, Clinton ganó el voto popular y perdió en los colegios electorales. La ventaja que le saca Biden es muy difícil de remontar en un mes.

-¿Crecerá su base de votantes? ¿Qué puede hacer para ganar más votos?

-Su base electoral se va a mantener y está asegurada, el problema es conseguir otros votos, y esos votos los consigue el candidato. Trump tendría que lanzar un mensaje -y hasta ahora no lo ha hecho- que vaya más allá de su núcleo de seguidores. Tendría que pronunciarse contra los excesos del supremacismo blanco y lanzar mensaje de conciliación, y eso no quiere hacerlo porque le puede perjudicar gravemente entre sus seguidores más incondicionales. Está en una situación difícil porque tendría que desplegar un mensaje moderado, amable para la población que no le vendría, bien en el otro lado de la balanza.

-¿Joe Biden tiene ya todo hecho en esta campaña?

-A Trump le han fallado dos estrategias, presentar a Biden como un vejete dormilón. En el debate eso no le funcionó al presidente. La otra campaña que si hubiera tenido éxito le hubiera dañado a Biden es el mensaje de que el demócrata representa al socialismo. Biden ha logrado sortear esas dos acusaciones. Así que de momento mantiene el tipo. Biden, con una diferencia notable, tiene que ser cuidadoso en su reacción. Si yo fuera su asesor le diría que tiene que mantener el discurso moderado de estadista, de hombre que puede reconciliar a los americanos en este momento de tanta crispación y no caer en provocaciones, seguir la onda que tuvo en el debate, presentándose a sí mismo como alguien moderado que quiere rehacer lo que Trump ha destruido, el que va a tender puentes con la UE, el que va a unir a los americanos...

-¿Puede algo cambiar sus expectativas?

-El azar en política puede puede ser un factor decisivo; en política un mes es mucho tiempo, puede haber un cisne negro, es posible, algo monstruoso como un atentado. Pero no suele suceder.

-¿Puede resistirse Trump si es derrotado el 3 de noviembre?

-Podría resistirse y lo está anunciando, pero mi creencia es que lo hace para crear un cierto pánico e inducir a la gente a no votar, para aumentar el número de indecisos. Trump no puede, en una sociedad como la norteamericana, desconocer el triunfo en caso de que gane el rival. Sus compañeros republicanos no lo aceptarían.