Nikos Michaloliakos, el matemático que anelaba ser el “Führer” griego

Su llegada al Parlamento en 2012 con un discurso xenófobo y antisemita coincidió con una profunda crisis económica y la desafección política

El líder de Amanecer Dorado, Nikos Michaloliakos, declarado culpable este miércoles de haber formado y dirigido una “organización criminal”, ha estado al frente del partido neonazi griego desde su creación hace 40 años.

Calificado como “Führer” del partido en el acta de remisión de los jueces de instrucción, este sesentón, pequeño y regordete, de temperamento irascible y voz aflautada, sentó las bases de su formación en 1980 al publicar una revista “nacional-socialista” bautizada Amanecer Dorado (Chryssi Avghi).

Un grupúsculo formado en torno a esta publicación ha actuado en la semi-clandestinidad cultivando un discurso xenófobo y antisemita, y glorificando a Adolf Hitler como “el visionario de la nueva Europa”.

En los años noventa, una primera oleada de inmigración a Grecia, fruto de la desintegración de la Unión Soviética, sacó de la sombra a Amanecer Dorado, aunque el partido apenas obtuvo el 1% de los votos en las elecciones. Pero en 2008, el comienzo de una década de crisis socio-económica sirvió de trampolín al partido de Michaloliakos.

Éste accedió al Consejo municipal de Atenas en 2010 y se distinguió por hacer el saludo nazi en una ocasión en enero de 2011. En mayo de 2012, en plena campaña electoral, declaró en una cadena de televisión griega que “no hubo hornos crematorios. Es una mentira. Y no hubo cámaras de gas”.

El “meandro”, el logotipo de Amanecer Dorado, se asemeja mucho a una esvástica, aunque Michaloliakos rechaza el calificativo neonazi, denominando a su partido como “nacionalista griego”.

“Grecia está desapareciendo, hay millones de inmigrantes ilegales y entre ellos se encuentran criminales que asesinan ancianos en las aldeas”, lanzó durante la campaña para las legislativas de 2012 en un contexto de cánticos marciales y el grito de guerra del partido: “Sangre, honor, Amanecer Dorado”.

Este discurso se hace eco en un país cuya clase política tradicional está completamente desacreditada. Amanecer Dorado obtiene casi el 7% de los votos en los comicios de 2012 y Michaloliakos entra en el Parlamento de 300 escaños junto a otros 17 diputados de Amanecer Dorado, entre ellos su esposa. Eleni Zaroulia, juzgada ahora junto a él.

Su hija única, Ourania, también ha estado muy involucrada en las actividades de Amanecer Dorado. Ella no fue procesada, pero su marido sí estaba entre los 68 acusados.

Nacido en Atenas hace 62 años y matemático de formación, Nikos Michaloliakos se había unido a los 16 a las filas de la extrema derecha griega, antes de ser detenido por posesión y uso de explosivos. Dos penas de prisión, en 1976 y 1978, por actos de violencia, le valieron su destitución del ejército donde seguía su formación castrense.

Fue estando detenido que contactó con el coronel Georges Papadopoulos, uno de los miembros de la junta Militar en el poder en Grecia desde 1967 hasta 1974, algo clave en la formación del joven activista. Papadopoulos le confió entonces la sección juvenil del partido de extrema derecha EPEN, que luego abandonaría.

Organizado de acuerdo a las reglas del “poder del líder” (“Führerprinzip”), Amanecer Dorado empezó a actuar como una organización criminal “en particular tras 2008”, multiplicando entonces los ataques, según la acusación de la fiscalía.

Declarado culpable de “dirigir una organización criminal”, Michaloliakos estaba ausente este miércoles cuando se enunció el veredicto en el Tribunal penal de Atenas.

Desde abril de 2015 se encuentra en libertad tras pasar 18 meses en detención preventiva, el máximo legal para esta figura. No tiene más su escaño en el parlamento griego desde las elecciones legislativas de 2019, en que su partido resultó diezmado en las urnas.