Consenso europeo frente al Brexit

Los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete apoyarán en la Cumbre de Bruselas del sábado la estrategia diseñada por Tusk para afrontar las negociaciones con Londres.

La primera ministra, Theresa May, junto al presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ayer, en Downing Street
La primera ministra, Theresa May, junto al presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ayer, en Downing Street

Los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete apoyarán en la Cumbre de Bruselas del sábado la estrategia diseñada por Tusk para afrontar las negociaciones con Londres.

Los ministros de Asuntos Europeos de los Veintisiete se reúnen hoy en un encuentro preparatorio de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno que se celebrará este sábado en Bruselas. El propósito de esta cita extraordinaria es dar el visto bueno, al máximo nivel político, a las líneas maestras redactadas por el presidente permanente del Consejo, Donald Tusk, y que constituyen el punto de partida de un proceso inédito en el «club» comunitario y de consecuencias imprevisibles.

Según avanzan fuentes diplomáticas, en las capitales europeas «hay un amplio acuerdo» sobre los puntos esbozados por Tusk y no se esperan «grandes modificaciones» de cara a la cita que tendrá lugar en la capital europea. Un encuentro con gran calado simbólico que tratará, una vez más, de escenificar la unión sin fisuras que los Veintisiete creen que debe guiar las negociaciones.

En el texto pergeñado por el presidente permanente del Consejo, se deja claro que no podrán comenzar las negociaciones formales sobre el futuro estatus de Reino Unido con respecto al bloque comunitario hasta que se haya ultimado el acuerdo de salida en un proceso que durará dos años, un punto que cuenta con el rechazo frontal de Londres, que apuesta por simultanear los dos tipos de negociación.

A pesar de esto, el texto de Tusk deja la puerta abierta a comenzar el diálogo sobre este punto de manera informal, ya que en el acuerdo de salida debe aparecer el futuro tipo de relación que Londres demanda a sus todavía socios europeos. Entre los ejes del texto también destaca la capacidad de veto de España sobre cualquier tipo de acuerdo con repercusiones en Gibraltar. Es la primera vez que el bloque comunitario abandona su habitual neutralidad ante un conflicto que siempre ha tachado de bilateral. Unos puntos en los que no se espera que haya ningún tipo de disensión dentro de las capitales europeas.

Aunque en el borrador redactado por el presidente del Consejo aparece la exigencia europea de que se respeten los derechos de los trabajadores comunitarios que trabajan en Reino Unido y viceversa, la agencia Reuters asegura que, en la última reunión técnica que tuvo lugar el lunes, los Veintisiete han decidido introducir la exigencia de que todos los ciudadanos comunitarios accedan a un permiso de residencia tras cinco años de estancia.

mercado financiero

Según la misma agencia, los Veintisiete también estarían dispuestos a hacer hincapié en la necesidad de blindar el acceso de los servicios financieros británicos al mercado interior europeo siempre que Reino Unido acepte la regulación comunitaria.