El futuro de Israel, en manos de los indecisos

Representan el 15% del electorado y su voto hoy decantará el gobierno

Los soldados israelíes votaron  por anticipado
Los soldados israelíes votaron por anticipado

Los israelíes elegirán hoy al nuevo Parlamento, el décimo noveno desde la creación del Estado hace casi 65 años, de cuya composición dependerá la coalición que rija los destinos del país en los próximos cuatro años. Los 5.656.705 ciudadanos con derecho a voto podrán presentarse en 10.132 urnas en todo el país. De hecho, las elecciones empezaron el 10 de enero con el voto de los diplomáticos en el exterior y las Fuerzas de Defensa israelíes. El cierre de los colegios electorales se prevé para las 22:00 horas y será cuando se conozcan los resultados a pie de urna.

Hasta último momento de ayer, los principales candidatos dedicaron sus esfuerzos a movilizar a la población. Lo que se percibe desde hace tiempo como una creciente apatía e indiferencia, sumado a los vaticinios meteorológicos de un día soleado y más caluroso de lo normal, hace temer a los políticos que no se registre un alto nivel de participación.

Los más preocupados a este respecto serían el actual primer ministro, Benjamin Netanyahu, cabeza de cartel de la lista conjunta Likud-Beiteinu, y la líder del Partido Laborista, Shelly Yacimovich, que exhortaron insistentemente a la ciudadanía a no desperdiciar su posibilidad de influir en la construcción del futuro.

Para Netanyahu, la preocupación deriva del hecho de que, según los últimos sondeos, se reduce paulatinamente el número de escaños que podría recibir, mientras se ve fortalecido el partido Habait Hayehudí (El hogar Judío), de tendencia de derecha nacionalista, aunque también salía beneficiada la alternativa de centro izquierda. No obstante, en términos de bloques, la derecha mantiene clara mayoría en los sondeos. A la nueva líder del laborismo, el descenso de Netanyahu y el fortalecimiento del partido de izquierda Meretz le infundían ciertas esperanzas de que quizás, su partido pueda ser determinante para formar gobierno. «Es difícil, pero no es imposible», afirmó ayer Yacimovich, sabiendo que la votación de sectores tradicionalmente más indiferentes como los jóvenes le podría ayudar. Con un 15% de ciudadanos indecisos según las últimas encuestas, lograr convencer a la gente de no quedarse en casa podría ser decisivo. Quien proclamó de antemano que no piensa desperdiciar su derecho a votar fue el presidente de Israel, Shimon Peres: «Mañana, a las 8:30 de la mañana (por hoy), iré a votar», anunció ayer. «Lo hago con un gran entusiasmo y orgullo, como ciudadano que ama a este país», reiteró para agregar desde su página de Facebook : «Es crucial que cada uno de vosotros, una vez cada cuatro años, muestre al mundo que éste es un país democrático con ciudadanos que aman al país».