Trump anuncia la «mayor reforma fiscal» en la historia de Estados Unidos

Trump anuncia una reducción del 35% al 15% del impuesto de sociedades y nuevas ventajas para familias y dependientes.

El secretario del Tesoro, Steven Mnuchin (d), y el principal asesor económico de la Casa Blanca, Gary Cohn (i), hoy en la Casa Blanca.
El secretario del Tesoro, Steven Mnuchin (d), y el principal asesor económico de la Casa Blanca, Gary Cohn (i), hoy en la Casa Blanca.

Trump anuncia una reducción del 35% al 15% del impuesto de sociedades y nuevas ventajas para familias y dependientes.

A punto de cumplir sus cien primeros días al mando de Estados Unidos, Donald Trump es consciente de que sus promesas de campaña han hecho agua. El reemplazo del «Obamacare» fracasó, la construcción del muro está congelada y su reforma migratoria sigue en «stand by» acosada por la Justicia. Sin embargo le queda una última oportunidad que, de conseguir, sería acogida con agrado entre sus votantes y sus amigos empresarios: la reforma fiscal. Ayer, el secretario del Tesoro de su Administración, Steve Mnuchin, y el asesor económico, Gary Cohn, presentaron la que el presidente ya ha denominado «la mayor reforma de impuestos de la historia de EE UU». Una vez más, una afirmación falsa por parte del magnate, si se comparan los datos hechos públicos ayer por su Gobierno y los que, por ejemplo, se implementaron en 1986 bajo el mandato de Ronald Reagan, con un recorte de 22 puntos sobre las cargas impositivas a las personas físicas, o la de Kennedy, que rebajó esta misma tasa en 21 puntos.

Según el plan fiscal propuesto por Trump, el que aquí denominamos IRPF máximo se reducirá del 39,6% al 35%, es decir, casi 5 puntos. Además se reestructurarán los diferentes tramos de esta tasa, que pasaría de los siete actuales a sólo tres en el futuro: 10%, 25% y 35%.

Otro de los grandes cambios es el impuesto de sociedades, actualmente situado en el 35% y que caerá hasta el 15%, es decir, 20 puntos. Una medida que Trump habría deseado que otro presidente hiciera cuando él era un hombre de negocios, aunque sin duda, las grandes empresas de la familia ahora gestionadas por sus hijos se verán beneficiadas claramente por esta reforma.

Además, aunque al cierre de esta edición no se había confirmado, el equipo del presidente planeaba una amnistía fiscal para que aquellos que tienen su dinero en paraísos ficales lo puedan traer «de vuelta a casa» con grandes ventajas económicas. El impuesto que pagarían sería del 10%, en vez del 35% con que ahora se les grava.

Sin embargo, la Administración republicana no ha aclarado con qué nuevas vías piensa compensar la pérdida de ingresos que supondrá esta drástica bajada de impuestos. En campaña, Trump aseguró que la rebaja fiscal se compensaría con un crecimiento de la economía de Estados Unidos que, según él, será del 6%. Una cifra muy alejada de la realidad, ya que todos los expertos apuntan a que será de entre un 3% y un 4%. Es más, según el Tax Policy Center, estas medidas provocarán un aumento de la deuda de Estados Unidos de hasta siete billones de dólares en una década.