Letizia y Rania, duelo de estilos

Doña Letizia y Rania de Jordania en el centro de Biología Molecular  Severo Ochoa
Doña Letizia y Rania de Jordania en el centro de Biología Molecular Severo Ochoa

La visita de Rania de Jordania a España no ha pasado inadvertida, no sólo por los estilismos de la mujer de Abdalá II sino porque, desde que el 1 de noviembre de 2003 la Casa Real anunció el compromiso del entonces Príncipe Felipe con la periodista Letizia Ortiz, las comparaciones entre una y otra han sido inevitables. De hecho, su mimetismo se ha convertido en uno de los temas más comentados en la red.

A su llegada al aeropuerto Adolfo Suárez de Madrid, Doña Letizia eligió un vestido en su color fetiche, el rojo. Un color con el que sorprendió a la realeza internacional en la cena de gala previa a la boda de Federico de Dinamarca y Mary Donaldson. La Reina recibió a Rania con un vestido rojo amapola de Felipe Varela, en tweed y crepe que ya estrenó hace unos meses en la Cumbre Internacional sobre Nutrición de la FAO y en Barcelona, durante un acto de Freixenet.

Por su parte Rania vestía un vestido azul empolvado y abrigo en tweed con ribetes y cuello blanco en piel con bolsillos azul del mismo tono que su bolso y de cuadros rojos a juego con zapatos de animal print de Christian Louboutin.

En la primera jornada del viaje, Rania realizaba una visita solidaria al centro cultural Medialab-Prado, un laboratorio ciudadano de producción, investigación y difusión de proyectos culturales. Para esta ocasión la reina jordana vestía blusa anudada al cuello en blanco y falda lápiz midi en cuero negro y entallada a la cintura. Llamaba la atención del perfecto estilismo los zapatos de ante burdeos, del mismo tono que las rayas de la blusa, de la firma Balenciaba.

Ya por la noche, en el Palacio de El Pardo, se reunían los Reyes de España y los de Jordania, junto a Don Juan Carlos y Doña Sofía. La cena dejaba una imagen en el que tanto Rania como Letizia coincidían en el color: el negro. Doña Letizia optó por un vestido negro sin mangas de lentejuelas de Felipe Varela, que ya estrenó en 2008. Rania, en cambio, lucía un vestido negro de manga francesa y largo midi, de nuevo, con pedrería en cuello y puños y bolsillos laterales. Como complementos, un cinturón y un clutch plateados y sandalias abotinadas.

Esta mañana, la Reina Letizia acompañaba a Rania a una reunión de trabajo en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, una de las instituciones punteras de España y lo hacía vestida de gris grafito y chaqueta de corte péplum, zapatos de Prada y bolso de mano de Hugo Boss. Doña Letizia completaba su look con unos modernos pendientes ear-cuff con forma de pluma. Rania, en esta ocasión, eligió un look casi primaveral con falda plisada bicolor en blanco y negro de Christopher Kane combinada con una vaporosa blusa blanca con aberturas laterales en los antebrazos y cinturón rojo a juego con las suelas de sus salones de Christian Louboutin.

Una visita muy comentada en las redes sociales por el brillante estilismo de las dos soberanas.