Lorenzo Caprile y Palomo Spain: "Hay que evitar ser un mamarracho"

Decálogo de los maestros de la costura a los participantes de la Fashion Week

Alejandro Gómez Palomo y Lorenzo Caprile, en un descanso del programa
Alejandro Gómez Palomo y Lorenzo Caprile, en un descanso del programa

Lorenzo Caprile y Palomo Spain, que triunfan con el programa «maestros de la costura», aconsejan a los que se suben a la pasarela seguir su gran máxima: «hay mucha gente que copia y no se come un rosco».

Lorenzo Caprile y Palomo Spain, que triunfan con el programa «maestros de la costura», aconsejan a los que se suben a la pasarela seguir su gran máxima: «hay mucha gente que copia y no se come un rosco».

1 Lorenzo Caprile: No perder el norte. Un desfile es un medio, no el fin. Es una forma de darse a conocer, pero la esencia es producir y vender. Nuestra profesión no es hacer desfiles espectaculares, es vender ropa.

Alejandro Palomo: Para mí lo más importante es contar una historia emocional y creíble para que el público entienda y vea de dónde sale tu trabajo.

2 L.C.: Que las invitaciones sean proporcionales al el evento. La prioridad son las personas que han colaborado y las clientas. También cuidar a la Prensa y poner un pellizco de famosos para que den chicha. Un desfile no es para amigos y blogueros, esos no te dan de comer.

A.P.: Además de transmitir una historia hay que seguir contándola para venderla porque ese es el fin del desfile, ahí flaqueamos los diseñadores españoles porque faltan compradores e industria.

3 L.C.: Si uno tiene el valor de enfrentarse a la pasarela, da igual la estética de lo que presentes, pero las prendas tienen que sentar bien y estar bien cosidas. Debes probar a las modelos al menos una vez, no te pido tres, como en París, pero sí una.

A.P.: el «show» debe tener coherencia con una ropa perfectamente ejecutada y bien cosida. Puedes contar una historia muy bonita, pero olvidarte de confeccionarla. Hay que evitar ser mamarracho.

4 L.C.: EnEspaña sufrimos la enfermedad de la «desfilitis». Tengo mucho respeto al acto de ofrecer un espectáculo, pero soy conservador. Es mejor que te echen de menos que hacerlo mal. El desfile está muy manido, sobreexpuesto y explotado. Hay desfiles a todas horas y en todos los rincones. O haces algo realmente maravilloso que llame la atención o mejor olvídalo.

A.P.: Establecer prioridades. No tengo presupuesto para hacer dos desfiles y he apostado ahora por la «fashion week» de Nueva York.

5 L.C.: Que haya un balance entre el ADN de la colección y el «show». Voy a ver un desfile, no un espectáculo del Circo del Sol o un catálogo comercial. Que haya un núcleo de lo tuyo y que eso vaya arropado por tres o cuatro cosas que llamen la atención para ganarte un hueco en prensa. Valoro mucho una buena presentación. De ahí la diferencia entre lo bueno, lo malo y lo malísimo.

A.P.: La escenografía es importante dentro de la historia que cuento, al público hay que transportarle a algún sitio.

6 L.C.: Cuidado con los patrocinios. En España los diseñadores buscan publicidad, algo que fuera no ocurre. Eso tiene que ser dentro de un orden, porque la gente va a ver un desfile, no un teléfono chino. Trabaja las meninges y el concepto, pero no cubras a la modelo de batidos y teléfonos.

A.P.: Un buen casting es imprescindible. Debe formar parte de la historia. No pueden ser modelos sin más, tienen que saber defender e interpretar la ropa que visten.

7 L.C.: Ahora mismo lo que nunca falla, para que se hable, es que desfilen famosos. Soy de la antigua escuela y no estoy a favor, pero si tu objetivo es acaparar negritas en Prensa, es lo que tienes que hacer, aunque ten presente que el «front row» fagocitaría tu colección, puede que se hable del famoso y se olviden de la ropa.

A.P.: Tiene que haber una convocatoria lo más rica y variada posible, mi especialidad es la mezcla de invitados. Las cuatro pijas del «front row» no son suficientes, hay que revivirlo mezclando aristocracia y «underground».

8 L.C.: Es fundamental tener controladas las redes sociales con un «comunity manager» que suba fotos. También poner a la venta la ropa según acaba el desfile.

A.P.: Tener un momento de cóctel o de algo después del desfile para que no se quede todo en un instante y así asentar el recuerdo de lo vivido.

9 L.C.: Desfilar es defender el ADN de tu marca. Revisa tu colección y asegúrate de presentar algo nuevo. Hay mucha gente que copia y no se come un rosco. Todos hacemos la versión de nosotros mismos o de lo que ya se ha hecho.

A.P.: No hacer Valentino porque ya está él. Tener un mensaje que te diferencie del resto de diseñadores y del resto de moda y preguntarte qué aportas. Hay que saber interpretar la ropa y transformarla a lo contemporáneo. Al final, los chicos Palomo no sabes de dónde vienen, si son melancólicos o futuristas.

10 L.C.: Cuidar la música. A veces voy a desfiles con un «soundtrack» angustioso que me estresa. La música tiene que meterte en la magia del desfile.

A.P.: Una buena música es importantísima, tiene que ser parte de la historia y emocionar a los modelos. No debe ser estridente, incómoda o que estrese y fastidie el desfile.