El fugado Eduardo Pascual tiene sólo tres viejos coches

Dos Renault y un Seat es lo único que localiza la Guardia Civil, pero cuatro familiares están «empadronados» en inmuebles de sociedades ligadas a él

Eduardo Pascual, en la imagen en un furgón policial, está ahora desaparecido
Eduardo Pascual, en la imagen en un furgón policial, está ahora desaparecido

Un Seat 132-1.800 y dos Renault, uno modelo R12 SLE y otro R4S. Ése es el único patrimonio de Eduardo Pascual, el ex banquero catalán encausado en el «macroproceso» de los ERE

Un Seat 132-1.800 y dos Renault, uno modelo R12 SLE y otro R4S. Ése es el único patrimonio de Eduardo Pascual, el ex banquero catalán encausado en el «macroproceso» de los ERE y en el de Eurobank, que permanece desde julio de 2015 en busca y captura internacional por orden de la Audiencia Nacional al no presentarse en el juzgado.

La magistrada que arrancó el «caso ERE», Mercedes Alaya, colocó a Pascual «en la jefatura» de Vitalia –junto a María Vaqué, también investigada–, la aseguradora que habría cobrado más de 36 millones de euros en «sobrecomisiones» por operaciones de corretaje en los ERE, según consta en el sumario. El 23 de marzo de 2013 Alaya dictó prisión provisional comunicada y sin fianza para él, al imputarle los presuntos delitos continuados de cohecho, malversación y prevaricación, a los que sumó otros contra la Hacienda Pública, falsedad en documento mercantil y asociación ilícita. Si bien, el ex directivo de Vitalia recobró la libertad en la tarde del 18 de junio de 2014, meses después de que la Audiencia de Sevilla corrigiera a la jueza y diera al entonces imputado la opción de evitar la cárcel si depositaba una fianza que se fijó de origen en 600.000 euros, para rebajarse al final hasta los 6.000.

Luego, en marzo de 2016, la sucesora de Alaya al frente del juzgado, María Núñez Bolaños, reordenó a la Guardia Civil que indagara sobre los bienes del fugado, cuya detención mandató. Unas averiguaciones que se han plasmado en un oficio, fechado el 12 de septiembre y al que ha tenido acceso LA RAZÓN, según el cual, el patrimonio del encausado se reduce a los tres menciones viejos vehículos, que «le figuran» en la Dirección General de Tráfico (DGT). Los investigadores han trasladado a la instructora que «no existen bienes asociados» al ex banquero en la sede electrónica del catastro ni en el registro de la propiedad. Según sus pesquisas, Pascual ocupó cargos en quince sociedades diferentes, si bien, sólo en dos de ellas, CDI Procurement SA, donde aparece como consejero y vicepresidente, y Entitle Business SL, en la que figura como administrador único, no habría cesado en sus puestos.

La Guardia Civil recoge además que sólo otras dos entidades de las que ya no mantiene vinculación directa, Eurobank del Mediterráneo SA y Rokiblau SL, ostentan la titularidad de bienes inmuebles. En el caso de la primera se trata de uno urbano situado en Barcelona y valorado en 96.071,59 euros y otro rústico ubicado en un polígono de la misma ciudad con un valor catastral de 725,96 euros.

Por lo que respecta a Rokiblau, los bienes urbanos se elevan a siete, tasados en conjunto en 800.038,9 euros, cinco de ellos asentados en la provincia de Barcelona y otros dos en Costa Adeje, en Santa Cruz de Tenerife. Los agentes avisan al juzgado de que en una de esas edificaciones, en concreto una de las que se hallan en la capital barcelonesa con una valoración catastral de 154.302,32 euros, y real de 308.604,64, se encuentran «empadronados dos de sus hijas y la cónyuge». A ello suman el que un hijo lo está, por su parte, en una vivienda cuya titularidad corresponde a una de las sociedades de las que el ex mando de Vitalia fue «administrador de hecho»: Dreamhouse Invest SL. El precio catastral de este inmueble, localizable también en Barcelona, es de 267.469,33 euros, apunta la Guardia Civil, para matizar que el real es de 534.938,66. Si bien, a ninguno de esos familiares «les constan datos sobre titularidades a su nombre» en el catastro o en los registros de la propiedad.