Antonio Silván plantea actuaciones para reducir los ruidos que provoca el tráfico

Fomento quiere 5.000 metros de pantallas acústicas en siete accesos a ciudades

La Consejería de Fomento y Medio Ambiente, que dirige Antonio Silván, busca reducir los ruidos que provocan el tráfico en el acceso a las ciudades
La Consejería de Fomento y Medio Ambiente, que dirige Antonio Silván, busca reducir los ruidos que provocan el tráfico en el acceso a las ciudades

VALLADOLID- Reducir los ruidos que provoca el tráfico y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Esos son los objetivos que persiguen las actuaciones que va a poner en marcha la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, que dirige Antonio Silván. Entre ellas destaca la instalación de 5.000 metros de pantallas acústicas, con una inversión de 1,9 millones, en siete accesos urbanos de León, Salamanca, Valladolid y Segovia.

Estas medidas, expuestas a información pública, desarrollan los mapas estratégicos de ruido, aprobados el pasado año para cumplir con la Directiva europea sobre evaluación y gestión de ruido ambiental y las leyes nacional (203) y autonómica de Ruido (2009). También, este planes han tenido en cuenta la normativa municipal para hacer una evaluación global de la exposición a la contaminación acústica de una determinada zona.

El departamento de Antonio Silván ha analizado el grado de afección de las carreteras autonómicas que son utilizadas por más de tres millones de vehículos al año. En conjunto, son doce vías que dan acceso a Burgos, León, Palencia, Salamanca, Segovia, Valladolid y Zamora. El informe recoge que unas 880 personas soportarían cada día unos niveles de ruido superiores a los objetivos de calidad acústica, por lo que Fomento ha determinado la existencia de siete vías donde debe es prioritario intervenir.

Fomento propone tres tipos de medidas para reducir el ruido que sufren las personas que viven cerca de una de estas carreteras. Por un lado, plantea la colocación de pantallas antirruido, que se fabrican en metacrilato, metal, madera y hormigón poroso o renovar el pavimento de la vía con un material más poroso que absorba el ruido. En los casos en que esta solución no es viable, opta por actuaciones complejas, como redistribuir el tráfico, sobre todo, en tramos urbanos, o construir rotondas ya que al no obligar a detenerse a los vehículos evitan los acelerones. Otra de las opciones, sería financiar medidas de insonorización de fachadas y ventanas.