Javier Lacalle: «Nuestro reto es proyectar a Burgos en Europa con la gastronomía por bandera»

Con la agenda repleta. Así vive los últimos días del año el alcalde de Burgos. Uno de los alcaldes más jóvenes al frente de una capital de provincia en España, pero con una experiencia política que pocos atesoran, atiende a LA RAZÓN. Ha sido un año intenso para Burgos, una legislatura dura para cualquier dirigente de la administración. Lo dice Javier Lacalle, quien asegura que no tardó ni 15 minutos en llamar al alcalde de Vitoria, Javier Maroto, cuando supo que la vecina ciudad sería la Capital de la Gastronomía del 2014 entrante.

– Es una noticia buena para Burgos. En particular, porque consolida un triángulo muy importante de gastronomía, el que nos une a Logroño -Capital en 2012- y a Vitoria. Ya nos hemos puesto a disposición de los técnicos de esta última para trasladarles nuestra experiencia y ayudar en lo que sea posible.

– Y tendrán mucho que aportar, porque nadie duda de que este reconocimiento ha reportado mucho a Burgos...

– Ha sido un éxito. Es cierto. Y nos ha servido de excusa para proyectarnos fuera, en el ámbito nacional, pero también en el internacional. Siempre recordamos que el New York Times se refirió a Burgos como la única capital española recomendable de visitar en 2013, pero también hemos aparecido en decenas de lugares, en todo el mundo. De hecho, no se mira a esta ciudad como se hacía en 2012 y ese poso tan favorable va a permanecer años.

– Algo que, supongo, les invita a seguir trabajando duro.

– Exacto. La Capitalidad Gastronómica no termina con las uvas. Formalmente, sí, lo hace el 31 de diciembre, pero no es un fin en sí mismo, sino un medio. Algo que ha permitido que Burgos sea valorada por el Patrimonio, la Cultura, la Evolución... Pero, por eso ya era conocida. Ahora, también lo es por algo que mueve a mucha gente y que es todo lo que se refiere a la cocina. De modo que, vamos a actuar: pondremos en marcha un Plan específico que seguiremos cuidando en los ejercicios posteriores, con acciones que han cosechado el aplauso general a lo largo del 2013.

– Explíquenos esto, ¿a qué se refiere?

– Verá: Burgos y gastronomía es un binomio que hay que seguir explotando por activa y por pasiva. Y, tras 50 actividades, casi una por semana, hemos creído conveniente consolidar algunas de ellas. Hablo, por ejemplo, de «Devora Burgos», que celebrará su tercera edición en un fin de semana previo a la Semana Santa próxima.

– ¿Con la vista puesta en el turista nacional?

– Nuestro gran mercado potencial de turistas es la Comunidad de Madrid. Un 25-30 por ciento de nuestros visitantes procede de allí. Pero también es clave para nosotros el País Vasco, hasta donde nos acercaremos en febrero y marzo para mostrar la oferta de que disponemos. También le digo, si tenemos que hacer autocrítica en los últimos años, se hace: nos hemos mirado mucho al ombligo. Y, por ello, el reto para el 2014 es, sin duda, lograr mayor proyección internacional.

– Casi nada...

– Bueno, verá, lo haremos de una manera modesta. En nuestro entorno. Serán las primeras acciones de promoción exterior en la historia de la ciudad y haremos especial incidencia en Francia, Béliga e Italia, a partir de acuerdos con Turespaña y las embajadas españolas. El país vecino nos interesa, por ejemplo, porque supone un tercio de los visitantes foráneos que pisan Burgos, a mucha distancia de la siguiente nacionalidad. Ahí hay que incidir, y por ello visitaremos París y Nantes. También acudiremos a Bruselas, que reporta un número importante de turistas para Burgos y para su provincia que, por cierto, será el producto -conjunto- que ofertemos allí.

– ¿El Museo de la Evolución Humana aparecerá en esos paquetes promocionales?

– El MEH ha marcado un hito para el turismo de Castilla y León, que en poco tiempo se ha convertido en un punto de referencia y relevancia internacional que ha complementado unos yacimientos que sin él resultaban cojos. Los datos de que disponemos lo dicen claramente: quien acude a Atapuerca visita el MEH y viceversa, porque realmente constituye una simbiosis perfecta.

– Alcalde, tocamos otro tema si le parece. Ustedes siguen trabajando por que el centro histórico de Burgos, no sólo su espectacular Catedral, sean Patrimonio de la Humanidad con el reconocimiento de la Unesco. ¿Cómo va ese reto?

– El centro debe estar protegido por la Unesco. Es nuestra opinión, porque no tiene mucho sentido que lo esté solo el templo. Hay que tener una visión más amplia y, por ello precisamente, está apostando la Unesco últimamente. Para nosotros es fundamental que la Catedral tenga una zona, en su entorno, llamémosla así, de amortiguamiento.

– ¿Son optimistas?

– Bueno, en la última asamblea de ese órgano, celebrada en Asia, gustó lo que les decíamos, pero nos pedían que complementaramos el proyecto integrando en el mismo el Camino de Santiago. Completada esa documentación, se hará llegar, a finales de enero, a la Unesco. Confiamos en que, en junio, en la ciudad de Doha, se resuelva a nuestro favor y se logre esa declaración. Sería muy importante, trascendental para Burgos. Buena desde el punto de vista de la protección del entorno, pero también desde el sentido de la proyección exterior de la ciudad.

– Cambiamos de tercio, alcalde. Entramos en año preelectoral. Pero, antes de hablar de futuro... Para un dirigente político, ¿son años muy difíciles, verdad?

– Los más difíciles de toda la etapa democrática. En estas décadas nunca se habían vivido dos años como los que hemos pasado desde el punto de vista económico y lo que eso implica, confrontación y mal ambiente social.

– Pero van levantando la cabeza. O eso dicen los números.

– A pesar de esas grandes dificultades, yo estoy satisfecho: hemos revertido la situación de este Ayuntamiento sin tocar unos servicios públicos que prestamos y que nos posicionan a la cabeza de Castilla y León en asuntos como la red de macrocentros públicos que visitan cada día decenas de miles de burgaleses. Pero, es que, además, hemos avanzado en dotaciones e infraestructuras. Es decir, hemos normalizado el estado del Consistorio sin parar la ciudad.

– Pues tiene mérito.

– Aprovechamos la época de vacas gordas, transformando la ciudad. Pero esa labor no ha terminado, porque debíamos resolver algunas carencias, de modo que hemos avanzado en la prestación de servicios y ejecutado inversiones fundamentales para construir la ciudad del siglo XXI.

– Para el próximo ejercicio, ¿tienen previsto seguir con el ajuste, por otro lado obligado?

– Así es. Vamos a seguir reduciendo la deuda. Empezamos esta legislatura con 208 millones de euros y la concluiremos con 110. De modo que, en cuatro años, habremos rebajado ese endeudamiento municipal a la mitad. Estamos amortizando una media de 20 millones por año, y le aseguro que no hay ningún ayuntamiento que haga esto. Estamos haciendo frente al pago de proveedores, pero también quitándonos deuda, y eso es clave.

– Además, por fin van a poder disponer de Presupuesto aprobado a principios de enero.

– Sí. Y va a ser la primera vez que esto ocurra en las últimas décadas aquí. Entrará en vigor el 1 de enero. Normalmente, si no lo hacía después, el Presupuesto estaba entrando en vigor a finales del mes de marzo. Este año hemos conseguido adelantar la aprobación inicial a noviembre, de manera que, una vez pasados los Reyes, podremos empezar a actuar desde el punto de vista de la ejecución.

– A efectos prácticos, ¿esto qué supone?

– Bueno, hay que decir que no podemos hacer la inversión que sí afrontábamos hace cuatro o cinco años, de hasta 50 millones de euros, porque los recursos son menores, pero hemos de trabajar por dinamizar la Economía, por crear empleo y por dar infraestructuras a la ciudad. Es el momento de hacerlo.

– Pero, se han hecho cosas...

– Sí. Lo decíamos antes. En dos años, hemos dado un impulso notable al Bulevar del ferrocarril, hemos conseguido iniciar las obras de ampliación de la depuradora (con un presupuesto de casi 60 millones de euros), en lo que supone una actuación histórica para nosotros, y hemos logrado concluir todos los trabajos del Auditorio del Palacio de Congresos, para ponerlo en marcha y que funcione con una actividad completísima. Por no hablar del centro cívico Gamonal Norte.

– Parece que siguen la pauta de casi todas las administraciones: la prioridad es salvar los servicios esenciales.

– Del total del Presupuesto, ocho de cada diez euros van a servicios públicos. Un once por ciento se dirige a inversiones y otro nueve por ciento a amortizar deuda.

– Nos adentramos en el tramo final de la legislatura, ¿qué tiene en mente acerca de su futuro el actual alcalde de Burgos?

– Es tanto el trabajo del día a día, que no te paras a pensar en eso. Llegará mayo de 2015, pero no tienes un minuto. Creo que a la vuelta de verano procederá empezar a plantearse, uno mismo y el partido, qué queremos. Hablo de los candidatos a la Comunidad y a las alcaldías de las ciudades. ¿Hasta entonces? Vendrá enero, marzo, abril... Tenemos mucho trabajo como para pensar en eso. Se lo aseguro.

– Pero, ¿tendrá un pálpito?

– Ahora mismo estoy animado. Percibo un gran cariño. Siempre he destacado el cambio que supone el paso de concejal a alcalde. Son supuestos totalmente diferentes. A pesar de las dificultades, veo que la ciudad sale adelante y se percibe un buen ambiente. Con esto no digo nada. No diré lo que ha asegurado el bueno de Javier León de la Riva recientemente, aunque pueda respetarlo. No sé lo que haré ni lo que otros decidirán. La verdad es que no me lo he planteado y desde el partido, tampoco.