Política

La economía valenciana tres años después del Botànic

La mayoría de los puntos de aquel acuerdo firmado por PSPV, Compromís y Podemos, siguen pendientes

El sistema financiero valenciano, que se vio duramente afectado por la crisis, con la pérdida de CAM, Bancaja y Banco de Valencia, se ha recuperado con el traslado a la Comunitat de Banco Sabadell y CaixaBank
El sistema financiero valenciano, que se vio duramente afectado por la crisis, con la pérdida de CAM, Bancaja y Banco de Valencia, se ha recuperado con el traslado a la Comunitat de Banco Sabadell y CaixaBank

La mayoría de los puntos de aquel acuerdo firmado por PSPV, Compromís y Podemos, siguen pendientes

Llega la recta final de la legislatura. El año que viene -si nada cambia- habrá elecciones para elegir a un nuevo Gobierno de la Generalitat valenciana cuatro años después de que el Pacte del Botànic, con los socialistas, Compromís y el apoyo de Podemos, tomara las riendas del Consell. Los tres partidos, entusiasmados con la idea de, por fin, gobernar la Comunitat tras dos décadas de Gobiernos populares, firmaron un documento, el Acord del Botànic, en el que, según se recoge en el mismo, se atienden las «demandas sociales para convertirlas en realidad». El acuerdo se estructuró en cinco puntos: rescate de personas; regeneración democrática y lucha contra la corrupción; gobernar para las personas; nuevo modelo productivo; y financiación justa y auditoría financiera.

Los dos últimos puntos atienden a la vertiente económica de la Comunitat. Cuando el actual Consell aterrizó en el Palau de la Generalitat la región estaba renaciendo de sus cenizas tras años de una de las peores crisis económicas que se recuerdan en el país. El «boom» inmobiliario, la quiebra y rescate de las dos cajas de ahorro valencianas y el Banco de Valencia, y la elevada deuda pública, situaron a la Comunitat en una delicada situación a la que el Pacte del Botànic quería poner solución.

Hoy, tres años después de aquello, y ante el fin cercano de la legislatura, toca hacer repaso al cumplimiento de la parte económica de aquel acuerdo.

Nuevo modelo productivo

A pesar de ser un punto bastante denso del documento (cambiar el sistema de producción de una región o país no es cosa de cuatro días) las Consellerias de Hacienda y de Economía se lo tomaron con calma y presentaron su propuesta para cambiar el modelo el pasado mes de febrero, casi tres años después de ocupar la Generalitat. Además, instaron a los sindicatos y a la patronal a presentar sus alegaciones y propuestas alternativas, algo que sucedió el pasado mes de julio.

Tal y como aseguraron desde la Confederación Empresarial Valenciana (CEV) todavía no ha habido respuesta a aquellos planteamientos por parte de las Consellerias. Poco tiempo les queda (las elecciones serán en mayo del año que viene) para implantar este nuevo sistema.

El documento que presentaron en febrero se concreta en diez líneas estratégicas, que se desarrollan en 34 objetivos prioritarios y 118 iniciativas concretas.

Tal y como señalaron los consellers de Hacienda y de Economía, Vicent Soler y Rafael Climent, en aquel momento, entre estas iniciativas, «destaca como una de las líneas estratégicas prioritarias el desarrollo de la capacidad innovadora del tejido productivo apostando para ello por el sistema valenciano de innovación».

Innovación

Dentro de este eje se incluye la apuesta por la Marina de Valencia y el Distrito Digital de Alicante, así como el respaldo e impulso a la industria azulejera, considerada un modelo de actuación en la transformación del tejido productivo. Por otra parte, con el objetivo de impulsar la modernización de la estructura productiva valenciana, se apuesta por la industria 4.0, los sectores creativos y culturales y la energía renovable.

Aunque la Agencia Valenciana de la Innovación (AVI), la institución a través de la cual debería vehicularse todo este eje y llevar a cabo las medidas necesarias, se creó a principios de legislatura, con el ex conseller socialista Andrés García-Reche a su mando, lo cierto es que hasta hace unos meses no empezó a funcionar, sin que hasta el momento se haya plasmado ninguna actuación concreta.

Sistema financiero

La recuperación del sistema financiero valenciano es otro de los puntos del nuevo modelo productivo. La crisis independentista catalana provocó que el Banco Sabadell, entidad que adquirió la caja alicantina CAM cuando esta quebró, fuera la primera empresa catalana en abandonar aquella región y ubicar su domicilio social en la Comunitat. Caixabank siguió sus pasos, por lo que en la actualidad, y debido a los problemas en la comunidad vecina, vuelve a haber dos entidades financieras valencianas.

Otra pata importante de este punto era la transformación del Instituto Valenciano de Finanzas (IVF) en un banco público, algo que se ha hecho este año. El objetivo de esta entidad es canalizar la financiación de otros organismos, como el Banco Europeo de Inversiones o del Instituto de Crédito Oficial hacia las empresas valencianas.

Financiación justa

El quinto punto del Pacte del Botànic se basa en conseguir, de una vez por todas, la reforma del sistema de financiación autonómica que, en este momento, resulta injusto para la Comunitat. El Gobierno de Puig reivindicó esta necesidad durante la primera parte de este legislatura, llegando a apoyar una manifestación de los empresarios el año pasado reivindicando el cambio de modelo. Pero la llegada del socialista Pedro Sánchez al Gobierno central le ha complicado a Puig la estrategia, viéndose obligado a mostrarse un poco más conciliador. La semana pasada el conseller de Hacienda, el socialista Vicent Soler, votó a favor de la senda de estabilidad propuesta por el Ejecutivo, algo que provocó una crisis de Gobierno con sus socios de Compromís.

Agencia tributaria

La creación de una Agencia Tributaria Valenciana propia era uno de los puntos claves del quinto epígrafe del pacto. El primer paso se dio, la formación del Instituto Valenciano de la Administración Tributaria (IVAT), si bien todavía no cuenta con los funcionarios ni las infraestructuras necesarias para llevar a cabo las tareas que debería realizar, es decir, gestión y recaudación de impuestos.

En teoría, el decreto para la creación de esta Agencia Tributaria propia debería pasar por el Consell en breve, aunque está por ver si les dará a tiempo a ponerla en marcha antes de mayo. Este es un objetivo prioritario pero para el que queda poco tiempo.

Las claves

Reindustrializar la economçia es uno de los puntos del nuevo modelo productivo, que aún no se ha puesto en marcha.

Otro de los objetivos. Las relaciones entre el sector y la Conselleria de Agricultura han pasado momentos delicados debido a la apuesta decidida del Consell por la agricultura ecológica.

Desde el principio uno de los temas fundamentales para el presidente Puig. Si bien este año los datos de visitantes han bajado, este sigue siendo un sector estrella.

Eficiencia energética. La semana pasada el PP denunciaba que, por ejemplo, el plan eólico sigue como en 2015.

El proceso de precarización, es una de las condiciones que ha de tener este nuevo modelo. El año pasado se aprobó el Plan de Fomento del Cooperativismo Valenciano en 2018 y 2019.

Sin lugar a dudas la medida más conocida y polémica del Consell ha sido eliminar las aperturas comerciales en festivos.