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Energía

España acelera la energía eólica marina

El desarrollo de las energías renovables es fundamental para alcanzar la descarbonización de la economía

Molinos de energía eólica marina Naturgy

Las tecnologías marinas han avanzado mucho en la última década. Europa cuenta con 37 GW de eólica marina instalada. En España, por la profundidad de sus costas, se requiere tecnología flotante, aún menos madura que la fija, pero con gran potencial para descarbonización y desarrollo industrial.

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico hace unos días, ha lanzado a consulta pública previa la orden por la que se aprueben las bases del primer procedimiento que regulará las concesiones de proyectos “offshore” de las instalaciones eólicas marinas en nuestras costas, en lo que supone así el pistoletazo de salida para llevar a cabo la primera subasta para esta tecnología en España y que de materializarse podría atraer inversiones milmillonarias en los próximos años, según cálculos sectoriales podrían ser más de 20.000 millones de euros para desarrollar tres gigavatios de potencia en 2030.

De esta manera, el Gobierno avanza en una de las peticiones del sector que no terminaba de ver la luz y que desde hace tiempo venían reclamado. Concretamente la Asociación Empresarial Eólica en España (AEE) y el Foro Eólico Marino (FEM) se unían hace unos meses, para urgir al Gobierno a que convocase la primera subasta de eólica marina en España, ya que, en su opinión, se estaba generando un serio riesgo de deslocalización de inversiones industriales y portuarias hacia otros países como Portugal, Francia o Marruecos, que ya han puesto en marcha planes para desplegar esta tecnología.

“Hay zonas en España que se pueden ver claramente beneficiadas de la actividad que la eólica marina puede aportar a la socioeconomía local. Seguir posponiendo los pasos necesarios supone perder oportunidades industriales, de empleo y de liderazgo tecnológico en un momento clave para la transición energética y la autonomía estratégica del país”, aseguraban ambas organizaciones en un comunicado conjunto.

De acuerdo con el sector, España, por su escenario de crecimiento futuro de mercado, sus capacidades industriales, sus infraestructuras y la disponibilidad de zonas aptas en los POEM, tiene todo lo necesario para estar en los primeros puestos del ranking de la tecnología flotante a nivel europeo.

Marco regulatorio

El marco regulatorio de la eólica marina en nuestro país está definido por los Planes de Ordenación del Espacio Marítimo (POEM) que establecen las zonas prioritarias para la instalación de parques eólicos marinos y fijan los criterios ambientales, técnicos y sociales que deben cumplir los proyectos. Además, el ministerio de Transición Ecológica ha realizado cambios normativos para agilizar los trámites de concesión y licencias, facilitando así la llegada de inversores internacionales y el desarrollo de nuevas tecnologías. El objetivo principal es alcanzar entre 1 y 3 GW de capacidad instalada antes de 2030, con especial énfasis en la tecnología flotante.

Las regiones clave identificadas en los POEM incluyen Galicia, Andalucía, Canarias y la Comunidad Valenciana. Estas zonas reúnen condiciones óptimas de viento y mar, además de infraestructuras portuarias que pueden adaptarse a la fabricación y montaje de plataformas flotantes.

Desde el sector aseguran que el despliegue de la eólica marina traerá consigo un impulso significativo a la industria naval, metalúrgica y energética, así como a los centros tecnológicos y universidades involucrados en investigación. Además, las regiones costeras se verán beneficiadas por la creación de empleo directo e indirecto, el desarrollo de nuevas cadenas de suministro y la atracción de talento especializado.

Sin embargo, la implantación de esta tecnología no está exenta de retos ambientales como la conservación de hábitats marinos y la protección de especies sensibles. Para abordar estos desafíos, se han implementado estudios de impacto ambiental y se fomenta el diálogo con comunidades locales, pescadores y asociaciones ecologistas. Además, la innovación tecnológica se convierte en un factor fundamental de competitividad para la industria española.

Interés nacional e internacional

Varias empresas, tanto nacionales como internacionales, ya han mostrado interés en los desarrollos planificados. Compañías energéticas como Naturgy, en alianza con otras compañías, lleva años explorando esta opción, especialmente en Canarias. También, gigantes europeos como Ørsted y Ocean Winds, han mostrado su interés y están trazando estrategias para participar en las futuras subastas.

En los próximos meses se prevé la celebración de subastas públicas para la adjudicación de zonas y proyectos eólicos marinos, así como el inicio de la conexión de los primeros parques a la red eléctrica nacional. Los principales hitos futuros incluyen la consolidación de una cadena de suministro local, la atracción de nuevos inversores y la integración de la eólica marina en el mix energético español.

Para respaldar al sector, el Gobierno ya ha concedido 147 millones de ayudas de los fondos europeos procedentes del Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica de renovables. También se han adjudicado más de doscientos millones de euros para adaptar las infraestructuras portuarias al despliegue de esta nueva tecnología.