Mini Cooper SE: electrones con estilo

El grupo BMW pone su segundo eléctrico puro en el mercado vestido con el estilo de Mini. Perfecciona los pasos del BMW i3

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FOTO: PEDRO DAVILA-EUROPA PRESS

Mini, como parte integrante del grupo BMW, firma el segundo modelo cien por cien eléctrico del holding automovilístico bávaro, marcado por una acelerada estrategia de electrificación de sus marcas, que ya ha anotado en 2019 la venta de medio millón de unidades de sus trece modelos y versiones eléctricas y electrificadas, a las que ahora se sube el Mini Cooper SE. El objetivo en 2022 es disponer de 25 eléctricos y electrificados.

Si el BMW i3 es un compendio tecnológico en todos los sentidos, con aportaciones novedosas en estructura y fabricación, el Mini Cooper SE pone el punto de estilo para llegar a un comprador muy fiel a la marca, aunque su objetivo con esta propuesta cien por cien eléctrica es la conquista de nuevos clientes, seguidores de las últimas tendencias.

El MINI Cooper SE llega al mercado en los primeros días de marzo con cuatro acabados -S, M, L y XL- y un listado de precios que parte de 33.950 euros y termina en 41.000. Con 7.000 euros de entrada y una cuota mensual de 250 euros se puede tener acceso a un MINI Cooper SE.

Los argumentos técnicos se basan en una batería de 32,6 kWh, que alimenta un motor eléctrico compacto de 184 caballos de potencia y par motor de 270 Nm y una autonomía, según el nuevo ciclo de homologación WLTP, de 234 kilómetros.

Es caballería eléctrica, pero en lo sustancial no deja de ser un MINI, con unas sensaciones al volante asociadas a la diversión que proporcionan los chasis de la marca. En este eléctrico se sigue percibiendo que MINI es algo diferente en términos de conducción, quizá potenciado en este caso por una entrega de par y potencia brutales desde el mismo instante en el que se pisa el acelerador, hasta el punto de elevarse el tren delantero en los procesos de aceleración extrema.

Por lo demás, el MINI eléctrico es igual en todo al conocido de tres puertas, con el mismo espacio interior y de maletero, ya que la ubicación de las baterías, bajo los asientos traseros el suelo no resta espacio. Curiosamente, el MINI Cooper SE es 145 kilos más ligero que su equivalente con motor térmico, con lo que arroja un peso en la báscula de 1.365 kilos.

En estilo, el símbolo con el enchufe y la utilización de algunos elementos distintivos ponen las diferencias con el resto de la familia, como lo es la parrilla delantera o las llantas asimétricas, primeras de estas características en el mercado, aunque el coche puede configurarse con otras más comunes.

Al igual que en el BMW i3, en el MINI se puede practicar el estilo de conducción con un único pedal, gracias a la selección de sistema de recuperación de energía en su modo más radical. Levantar el pie del acelerador conlleva una inversión del motor eléctrico capaz de retener el vehículo sin necesidad de utilizar el pedal del freno. Con un poco de práctica se puede conducir sin utilizar los frenos del coche. En las retenciones, las luces de freno se accionan para avisar al resto de los conductores.

El resultado tras una primera toma de contacto es más que positivo y complica un poco más la elección de compra de un eléctrico eminentemente urbano por sus limitaciones de autonomía. El MINI Cooper SE llega a un mercado que ya empieza a tener opciones de compra, aunque en su rango aún no tiene un competidor directo, a la espera de la llegada del Fiat 500, otro coche de estilo.