Religión

Un renacer de la religiosidad popular en San Sebastián: la procesión de Semana Santa se celebrará tras décadas de interrupción

Se espera la participación de unos 300 creyentes, incluyendo jóvenes que buscan reafirmar su fe en el espacio público

Un renacer de la religiosidad popular en Donostia, País Vasco: la procesión de Semana Santa se celebrará tras décadas de interrupción
Un renacer de la religiosidad popular en Donostia, País Vasco: la procesión de Semana Santa se celebrará tras décadas de interrupciónCatedral del Buen Pastor (Donostia)

La ciudad de Donostia, País Vasco, se prepara para retomar una tradición religiosa histórica: la procesión de Semana Santa. Tras varios años de interrupción, la diócesis ha autorizado la marcha que se celebrará el próximo Viernes Santo, con salida prevista desde la Catedral del Buen Pastor.

Se espera la participación de aproximadamente 300 creyentes de distintas edades y procedencias, unidos por la recuperación de esta manifestación cultural y espiritual.

La procesión se remonta al siglo XVI en la Parte Vieja de Donostia. Con la construcción de la catedral en 1927, se creó la cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, encargada de organizar las celebraciones públicas. Sin embargo, en los años setenta la diócesis decidió interrumpir las procesiones, citando cambios sociales y reorganización interna de la iglesia.

El impulso para reactivar la tradición proviene de un grupo de ocho personas liderado por Santiago Reyes. La idea surgió durante la cuaresma, cuando Reyes presentó fotografías restauradas de antiguas procesiones, lo que motivó a los fieles a solicitar su recuperación al párroco Jon Molina.

La iniciativa destaca la participación de jóvenes, interesados en vivir la procesión como un modo de reafirmar su fe dentro de un contexto que consideran diferente al actual.

La diócesis confirmó que se podrán utilizar las imágenes principales, incluyendo a Jesús Nazareno, el Cristo yacente y la Virgen de la Soledad, a pesar de la pérdida parcial de patrimonio. Aún están pendientes de definir detalles logísticos, como los recorridos exactos y la estructura formal de la cofradía renovada.

Los organizadores consideran la procesión como un instrumento para revitalizar tradiciones en otros municipios de Gipuzkoa. Afirman que las tensiones históricas asociadas a estas celebraciones han sido superadas y esperan el respeto de la sociedad actual.

La procesión simboliza la recuperación de la religiosidad popular en el espacio público, conectando historia, fe y cultura en un acto de memoria y continuidad.

El próximo Viernes Santo marcará el regreso de esta tradición a Donostia, representando un mensaje de persistencia y compromiso con la herencia cultural y religiosa de la ciudad.