Coronavirus

Solo dura cuatro horas, no impide el contagio y son para adultos sanos

Se trata de mascarillas de usar y tirar. Hay que ponérselas con las manos lavadas y no volver a utilizarlas

Reparto de mascarillas a quien vaya a trabajar en transporte público
Un pasajero se coloca la mascarilla que previamente le han repartido voluntarios de la Cruz RojaEduardo Parra Europa Press

Se llaman higiénicas o de barrera, y su función es evitar que si uno es asintomático, pueda infectar a otros ciudadanos provocando un repunte en el número de contagiados de Covid-19. Pero no son reutilizables. Las mascarillas que empezó ayer a repartir el Gobierno son para adulto y «son todas desechables. Duran, como las quirúrgicas, unas cuatro horas», explica Antonio Blanes, director de Servicios Técnicos del Consejo General de Colegios Farmacéuticos, que puntualiza que «en ningún caso se trata de un producto sanitario, como sí lo son las quirúrgicas, ni de una EPI».

«Son parecidas a las quirúrgicas, la verdad, tanto que desconocemos si las primeras dadas podrían serlo», reconoce Blanes. Su función es la misma, «posee unos poros que impiden que salga el virus hacia afuera. Tiene una capacidad de filtrado de más del 99%, el equivalente a una quirúrgica, ya que nos piden que cuenta con más de un 90% de capacidad de filtración». Es decir, que protegen a los demás ciudadanos y ellos a usted si llevan una mascarilla puesta, pero no impiden que si el de al lado no va con mascarilla y es asintomático le pueda infectar, ya que en ese caso se trataría de las filtrantes.

En teoría, este tipo de mascarillas son de usar y tirar. Es decir, habría que ponérselas con las manos lavadas y tirarlas tras su uso, máximo cuatro horas, «o antes, si están húmedas», precisa el experto, que recuerda que «si, entre medias, la toca con las manos sucias, ya no sirven». Por eso, «lo ideal sería llevar dos. Una para ponernos al entrar en el metro y otra para cuando uno vuelve a cogerlo para volver a casa». Aunque, dada la escasez, si uno va al trabajo con ella y se la quita habiéndose lavado otra vez las manos, lo más recomendable, dentro de que no hay evidencia científica, «sería guardarlas en una bolsa hermética para poder volver a utilizarla de regreso a casa», explica Blanes, que incide en que no hay experiencia previa porque hasta ahora se tiraban. Eso sí, «mejor una bolsa hermética que meterla en la lavadora o en un horno como afirman por redes sociales, al menos, hasta que los estudios digan lo contrario. Eso sí, con la debida higiene de manos».

No están a la venta

En cuanto al precio de estas mascarillas fabricadas conforme a la Especificación UNE 0064-1, «no están a la venta», asegura Blanes. En teoría, según esta misma especificación, están «confeccionadas con cinco capas de los siguientes tejidos: dos de spunbond de 40 g/m2; 100% polipropileno hidrófobo que constituyen la parte exterior de la mascarilla; dos de spunlace de 44 g/m2; 80% poliéster y 20% viscosa, que conforma la parte media, y una capa de spunbond de 20 g/m2; 100% polipropileno hidrófobo que constituyen la parte interior. Una composición a la que hay que sumar los materiales empleados para su remate. Y todas son para adultos. El Gobierno trabaja en las especificaciones para uso por niños, así como en las higiénicas reutilizables que se espera que estén disponibles en un futuro próximo.