Los anticuerpos de las llamas, nueva esperanza contra la Covid-19

Investigadores de Israel y de EE UU descubren que reducen de forma significativa la capacidad del virus de contagiar más células

Una llama cruza una carretera sobre el altiplano boliviano, cerca a la localidad de Uyuni (Bolivia).Paolo Aguilar

Los anticuerpos de las llamas (también alpacas, dromedarios y camellos) son muy potentes y pequeños y podrían inhalarse como remedio para el coronavirus causante de la Covid-19. La bióloga computacional israelí Dina Schneidman-Duhovny, de la Universidad Hebrea de Jerusalén, ha examinado las calidades de decenas de anticuerpos de una llama en particular llamada Wally, y ha identificado cuáles son los mejores para luchar contra el coronavirus en los humanos. La investigadora y sus colegas de la Universidad de Pitsburgh, en Estados Unidos, trabajan sobre esta idea de usar los anticuerpos de llamas para vencer enfermedades humanas desde 2019.

Según informa Fuente Latina, los anticuerpos que resultaron ser los mejores candidatos analizados por Schneidman-Duhovny fueron testados por su equipo estadounidense con coronavirus y células humanas y, aparentemente, los resultados indicaron que los anticuerpos de la llama reducen de forma significativa la capacidad del virus de contagiar más células. ¿Por qué usar los anticuerpos de las llamas? “Porque la familia de las llamas, también dromedarios, camellos y alpacas, tienen, además de un sistema inmune que actúa como el nuestro, uno paralelo que produce nano anticuerpos”, explicó la investigadora. “Y los nano anticuerpos son especiales porque es mucho más sencillo replicarlos que los anticuerpos humanos y, además, pueden ser administrados por vía respiratoria, lo cual se está desarrollando ya para análisis clínicos”, agregó. En su opinión, “son muy potentes y podrían salvar la vida a millones de pacientes potenciales”.

¿Cómo lo logran? Se pegan al virus casi como un pegamento y no se sueltan. Además, estos anticuerpos son muy específicos y atacan al coronavirus de manera muy precisa; siendo inhalados, se dirigen directamente a los pulmones, donde se reproduce más. La terapia con anticuerpos no es nueva y tampoco el extraerlos de animales. Desde el principio de la pandemia se han administrado anticuerpos de pacientes recuperaos y ahora existen cócteles de anticuerpos sintéticos, como el que se le inoculó a Donald Trump, que se basaba en anticuerpos humanos y animales.

Según revela la investigadora, el comportamiento in vitro de los anticuerpos utilizados por su equipo apunta a que son los más efectivos que se han visto hasta ahora. A su juicio, estos anticuerpos se podrían poner a disposición de la población de manera rápida y barata, porque pueden ser producidos masivamente en microbios. La llama Wally, que vive en una granja en Massachusetts, fue inyectada con un pedazo de proteína de la corona del coronavirus. Después de apenas dos meses el sistema inmune del animal produjo anticuerpos maduros que fueron extraídos y replicados.