Álex Arenas: “Si algún brote se descontrola, la segunda oleada puede ser en verano”

El experto advierte del riesgo de que las previsiones de una segunda sacudida del coronavirus se pueden adelantar

Álex Arenas, catedrático de Ingeniería y Matemáticas.
Álex Arenas, catedrático de Ingeniería y Matemáticas.La RazónLa Razón

El catedrático de Ingeniería Informática y Matemáticas de la Universidad Rovira i Virgili, Álex Arenas, trabaja con un modelo matemático para predecir la evolución de las epidemias. Gracias a esta herramienta dio la voz de alarma sobre el riesgo de expansión del nuevo coronavirus (Sars-Cov-2) en febrero, cuando aún parecía una lejana amenaza en España. Ahora, una vez superada la desescalada y tras haber formado parte del grupo asesor de la Generalitat en la gestión de la pandemia, vuelve a alertar del riesgo de la propagación de la infección. 

¿El confinamiento del Segrià era necesario? 

Sí, era necesario porque los datos ya nos estaban dando una señal de urgencia. El crecimiento exponencial de esta epidemia hace que en pocos días se nos descontrole. 

¿Está descontrolada en el Segrià?

Con las medidas impuestas se conseguirá controlarlo. Ahora está descontrolado, fuera de seguimiento. Se ha perdido la trazabilidad. 

¿Son suficientes las medidas que se han tomado?

Yo creo que son medidas muy contundentes y ayudarán mucho. Eso no significa que no se nos hayan podido escapar en las últimas 48 horas algunos casos a otras regiones. Estas medidas eran necesarias y creo que serán suficientes para poder frenar la propagación.  

¿Se ha hecho a tiempo? Porque hasta ayer, dudaban en la Generalitat.

Creo que es una de las medidas más rápidas y contundentes que se han tomado hasta ahora. ¿Se podían haber tomado un par de días antes? No digo que no. Quizás la situación no era tan crítica. Ayer sí que vi que la situación era muy crítica y no han tardado mucho, 24 horas. Creo que se ha actuado con rapidez, teniendo en cuenta que estas decisiones implican una organización y procesos importantes y difíciles. 

Ante la magnitud de este rebrote, ¿puede convertirse en el epicentro de una segunda oleada?

Si no se hubiera hecho ninguna actuación como esta, el riesgo de una oleada masiva era elevado. Era un foco muy importante como para que se pudiera extender. A la que pasara algún infectado a una región de densidad más elevada como Barcelona podría ser un foco de rebrote. 

Hasta ahora dábamos por hecho que la segunda oleada podía darse en otoño y usted ya advirtió antes del inicio de la pandemia del peligro que se avecinaba. ¿En las actuales circunstancias, cree que corremos el riesgo de que la segunda oleada se pueda avanzar a la previsión de otoño y que se produzca en verano?

Sí. Es absolutamente surrealista dar por hecho que habrá un respiro hasta octubre. En octubre tendremos otros problemas: una probable segunda oleada de la epidemia, que se mezclará con gripe y resfriado. Esta situación obligará a identificar muy bien los casos. No pienso aún en otoño porque todavía tenemos que resolver el verano, y, para mí, es un gran problema. Creo que hemos hecho mal no tomándolo en serio. Por eso aviso que en las semanas que vienen de julio y en agosto tendremos que controlar los brotes que se producirán. Y, si alguno de los brotes se descontrola y no actuamos a tiempo, ya podremos hablar de una segunda oleada que no seria en otoño sino en verano. No podemos bajar la guardia. 

¿Por qué se ha desbocado tan rápido la curva?

Una vez abres la movilidad total como ahora, esto significa que el virus se puede mover por todo el país. Cuando acabamos con la desescalada, no habíamos acabado con la infección porque había muchas personas infectadas aún, aunque en magnitud inferior al principio. Ahora las cadenas de contacto se han vuelto a activar y es normal que la curva comience a crecer de manera exponencial y rápida. ¿Qué podemos hacer? Hay que prevenir con medidas de protección y si hay algún infectado, detectar a los contactos. Este es el punto difícil porque hay muchos contactos que no se podrán localizar. 

¿Hay algún otro punto de Cataluña en riesgo?

El peligro más importante en Cataluña siempre será Barcelona. Por densidad y movilidad. Ahora bien, ahora mismo no hay ningún otro foco que nos deba preocupar tanto como para cerrar mañana mismo. Pero no puedo dar respuesta definitiva porque mañana nos podemos encontrar con una situación diferente: si resulta que hace cuatro días hubo una barbacoa y un infectado contagió a cuatro personas, pues pueden llegar de golpe. Ahora en verano también es más complicado porque la movilidad cambia, no es como durante el año. 

¿Y en España?

En España ahora hay más de 60 focos activos, en los que no se ha hecho confinamiento. ¿Por qué? Porque aún el riesgo parece suficientemente controlable. Pero cualquiera de estos focos tiene el peligro de descontrolarse. El más importante es el de la franja de Aragón, que creo que está relacionado con el de Lleida. También el foco de Málaga era importante, aunque parece que no ha ido a más. Y ahora está el foco de La Mariña (Lugo) que es delicado, sobre todo, porque habrá elecciones.  

Con la actual situación epidemiológica, ¿corre peligro el sistema sanitario? Lleida ha montado ya un hospital de campaña.

De momento, no estamos en la situación de marzo. Pero tenemos experiencia con esta pandemia, esto puede cambiar de un día para otro. Y ahora tenemos un problema con los municipios que concentran más personas de vacaciones porque tienen los hospitales de esas zonas tienen una capacidad para la población residente. Globalmente, el sistema sanitario está bien, pero localmente, puede correr peligro.