Los titulados en la crisis de la covid: más paro y sueldos más bajos

Uno de cada tres españoles mayor de 25 años solo tiene estudios obligatorios. La OCDE alerta de que el impacto del parón escolar ha sido mayor en España

Salir al mercado laboral en tiempos de crisis puede tener consecuencias especialmente negativas. La OCDE ya ha alertado de que la pandemia puede derivar en un aumento del desempleo pero, en estas circunstancias, aquellos jóvenes con menos estudios son más vulnerables y tienen más posibilidades de estar en paro. Sus consecuencias, además, pueden prolongarse en el tiempo, tal y como expone el Informe Panorama de la Educación 2020 de la OCDE que fue dado a conocer ayer.

Si ya en 2019, antes del estallido de la pandemia, el 23 % de los jóvenes con titulaciones inferiores a la ESO estaban desempleados, frente al 12 % de tasa registrada en jóvenes de entre 25 a 34 años con educación universitaria, la situación podría ir a peor si tomamos como referencia lo que ocurrió en la crisis financiara de 2008, en que el desempleo de los jóvenes que sólo tenían la educación obligatoria aumentó en 11,3 puntos porcentuales entre 2008 y 2009 en España, comparado con los 4,1 puntos porcentuales entre los jóvenes con educación superior.

«Los estudios siempre protegen frente a las crisis económicas pero, en general, cuando hay crisis económicas, los estudiantes que salen al mercado laboral tienen un salario más bajo y , además, tardan más tiempo en recuperar el sueldo que hubieran podido tener de haber empezado a trabajar en otro momento de bonanza económica», explica Ismael Sanz, ex director del Instituto Nacional de Evaluación Educativa. Es decir, dentro de quince o veinte años, un joven que empieza ahora a trabajar tendrá un sueldo inferior que otro que lo hizo antes de la pandemia, aunque tenga los mismos estudios».

Los datos de la OCDE constatan, no obstante, que la formación sigue siendo un «salvavidas» ya que los que tienen una titulación superior ganan en España un 48% más que los que tienen solamente la ESO. A su vez, éstos ganan un 16% más que quienes tienen menos estudios. Esto ocurre también en la media de la OCDE y de la UE. Lo que no se cierra es la brecha salarial entre hombres y mujeres. Las que tienen formación universitaria cobran un 24% menos que los hombres que han cursado sus mismos estudios en la OCDE, y el 19% menos en el caso de España.

Mientras, España sigue teniendo un alto porcentaje de «ninis». El 51,3 % de jóvenes entre 15 y 29 años, está estudiando, el 30,4 % no estudia, pero está trabajando, y el 18,3 % ni estudian ni trabajan. En comparación con la media de los países de la OCDE, el porcentaje es superior en el caso de los jóvenes que están estudiando (OCDE 47,1 %), y las diferencias son mayores entre los que no estudian y están ocupados (OCDE 39,9 %), y los que ni estudian ni trabajan (OCDE 13,0 %).

Lo cierto es que el estudio constata que el nivel educativo de la población española entre 25 y 64 años ha mejorado. Ha bajado en 9,7 puntos el porcentaje de personas que solo tiene estudios obligatorios, aunque sigue siendo del 38,7%. España, no obstante, sigue teniendo un gran agujero en la educación intermedia, en alumnos que estudian Bachillerato o FP . Mientras que en España sólo el 22,7% tiene esta titulación, en la OCDE es el 42,4. Por el contrario, en España se da un alto porcentaje de población adulta con estudios terciarios (38,6 %) entre la media de la OCDE (39,6 %). Nuestro país, acorta así la ventaja que llevaba a otros países en este tramo educativo. Pero si hay algo en lo que España sale bien parada es en la tasa de escolarización entre cero y tres años, ya que ha subido diez puntos en la última década y supera en doce puntos la media de la OCDE, lo que según los expertos garantiza un mayor rendimiento educativo de los alumnos en el futuro. La OCDE también ha puesto el acento en que en España los centros educativos han permanecido cerrados más tiempo que el resto del mundo y esta circunstancia ha tenido mayor impacto. El cierre efectivo ha sido de 16 semanas, comparadas con las 14 semanas de media en los países de la OCDE.

El estudio también constata que el número medio de alumnos por docente está por debajo de la media de la OCDE, que no hay más alumnos por aula que en otros países y que el salario de los profesores es mayor que en otros países.