Las «marineras» que superaron el cáncer contra viento y marea

Cinco mujeres que se curaron participan en una vuelta a España en barco en la sexta edición del Reto Pelayo Vida

CÁDIZ, 17/10/2020.- Cinco supervivientes de cáncer de diferentes comunidades españolas han completado en Cádiz la primera etapa de un viaje a bordo de un velero que zarpó de Bilbao el 12 de octubre, una travesía con la que quieren trasladar un mensaje de esperanza a quienes tienen esta enfermedad. EFE/Román Ríos.
CÁDIZ, 17/10/2020.- Cinco supervivientes de cáncer de diferentes comunidades españolas han completado en Cádiz la primera etapa de un viaje a bordo de un velero que zarpó de Bilbao el 12 de octubre, una travesía con la que quieren trasladar un mensaje de esperanza a quienes tienen esta enfermedad. EFE/Román Ríos.Román Ríos.EFE

Una emotiva aventura se vive en un barco de competición V70 Green Dragon que estos días da la vuelta a España. Tras salir de Bilbao el pasado día 12 hoy atracará en el muelle 2 del puerto de Málaga. Vienen de Cádiz, donde este Reto Pelayo Vida ha recibido la segunda edición del Premio Juan Sebastián Elcano. Viajan en él, como un marinero más, cinco mujeres que han superado un cáncer de mama y se enfrentan a esta prueba de superación personal. Han querido demostrarse a sí mismas que tras superar su enfermedad la vida puede retomarse con normalidad y visibilizarlo para animar a otras mujeres en la misma situación por la que pasaron ellas. También buscan concienciar a la sociedad sobre la importancia de aumentar los fondos para la investigación sobre el cáncer. Es el Reto Pelayo Vida Vuelta a España 2020. Mañana martes izan velas hacia Cartagena, donde el presidente murciano Fernando López Miras saldrá en barco a recibirlas. De ahí a Valencia para acabar el 24 en Barcelona.

Esta es la sexta edición del reto, todas con el periodista y escritor Eric Frattini como director global. La muerte por cáncer de uno de sus mejores amigos, Luis Miguel Rocha, le llevó a crear Trex Exploring e iniciar estos desafíos, y eligió a mujeres que hubieran logrado vencer a este tipo de cáncer.

En la primera edición de 2015 subieron al Kilimanjaro, en Tanzania, la montaña más alta de África. Al año siguiente cruzaron el Atlántico, luego sufrieron las inclemencias del Polo Norte, volvieron a otra montaña, esta vez el Annapurna, un macizo montañoso en el centro de la cordillera del Himalaya, para el año pasado llegar hasta los Andes, donde cruzaron el Desierto de Sal de Bolivia.

«La vuelta a España en barco este año ha estado obligada por el coronavirus», explica Frattini a LA RAZÓN mientras navegan frente a las costas de Cádiz. «La idea original era atravesar Jordania pero nos advirtieron sus autoridades que no querían ahora españoles por allí. Intentamos cambiarlo por Islandia y nos dijeron lo mismo». El virus también ha estado presente en la preparación de la travesía. Quirón Prevención les ha establecido un protocolo estricto que comenzó con las pruebas de la Covid que les hicieron en tierra. Desde que subieron al navío no han vuelto a pisar tierra por si acaso.

Convivencia especial

La directora deportiva del reto de este año es Ángela Pumariega, que fue campeona olímpica en los Juegos de Londres de 2012 en la modalidad de Match Race. Ha visto a las cinco mujeres desenvolviéndose en este barco de carreras «mejor de los esperado. Y eso que el inicio fue muy duro porque tuvimos jornadas de mucho viento y lluvia». Pumariega dice haber aprendido mucho de ellas. «Me ha sorprendido su positividad. Tienen una manera muy especial de trabajar, de coordinarse, de relacionarse entre sí y con los demás que muestran lo que aprecian la convivencia y vivir el día a día». La campeona olímpica destaca cómo hablan con normalidad de todo lo que pasaron con la enfermedad. «He aprendido mucho de ellas», reconoce Pumariega. Como anécdota, sufrieron los embates de una orca. Creen que iba acompañada de otra que parecía su madre y tuvieron la impresión, cuando se abalanzó sobre la pala del timón de babor, de que la estaban enseñando a cazar y confundió ese timón con la cola de una posible presa. Y es que estas mujeres superan cualquier adversidad.