Así será el deporte del futuro

El ciclotron, inspirado en la película «Tron», podría ser una nueva disciplina
El ciclotron, inspirado en la película «Tron», podría ser una nueva disciplina

Puede que en 2020 no veamos estos deportes, pero tarde o temprano algunos de ellos serán practicados de forma masiva. Y cuando miremos al pasado, buscando el origen de los Juegos del futuro, recordaremos que todo comenzó en el instante en que una conocida marca energética, probablemente inspirada en el lema olímpico «Más lejos, más alto, más fuerte», desafió a sus deportistas a hacerlo «más arriesgado, más sorprendente, más tecnológico».

Y es esta última característica, la tecnología será la que determinará los deportes del futuro de un modo que hoy puede sonar radical. ¿Exagero? De ningún modo. Y aquí van los datos. Hoy su teléfono móvil tiene más tecnología que la NASA cuando envió al primer ser humano a la Luna. Y la última consola procesa más datos que el ordenador más potente del mundo, el ASCI RED, en 1996. Esto que, aparentemente, poco o nada tiene que ver con el deporte, puede quedar patente en la Copa Mundial de Fútbol de Río en 2014 si el proyecto de Miguel Nicolelis, científico de la Universidad de Duke, se hace realidad.

Pero, ¿qué posibilidades hay de que esto ocurra? Si consideramos que las olimpiadas responden también a un fuerte ingrediente económico, la práctica de un deporte patrocinado por gigantes del entretenimiento como Sony, Microsoft o Nintendo, queda muy clara. Que se apruebe como deporte olímpico dependerá de la voluntad, ya que jugadores federados habrá, de hecho ya hay, millones en todo el mundo y muy bien comunicados entre sí.

La tecnología que ha posibilitado la creación de trajes como el wingsuit también ha creado el jetpack, una mochila provista de una turbina que usa el agua para elevarnos en el aire. Su uso se está extendiendo tanto que en Estados Unidos se comienza a barajar la necesidad de una licencia para la práctica de esta disciplina.

Los futuros Juegos podrían también tener su representación en el aire. Ya han dado los primeros pasos los acróbatas que, lanzados con paracaídas, realizan un ballet aéreo, montados en tablas de snowboard. Algunas de ellas ya cuentan con un pequeño motor que impulsa a los deportistas mientras surcan el cielo.

El ingrediente de la espectacularidad no puede estar ausente, no importa cuanta tecnología lo rodee. Por ello, inspirados en la película «Tron», ciclistas, montados en bicicletas sin ejes, deberán enfrentarse a sus rivales en una pista que aparecerá a medida que avancen. Excepto por los trajes iluminados y por el trayecto, el resto del área estará a oscuras. Este deporte, conocido como ciclotron, podría jugarse en equipos.

Se acerca una nueva era en los Juegos Olímpicos. Puede que no sea más alta o más lejana, pero seguro será más fuerte.