Puebla

Un detector de partículas del espacio sobre un volcán

Instalan el último detector del observatorio de rayos gamma en el volcán Sierra Negra

Científicos mexicanos y extranjeros concluyeron la instalación de último detector del observatorio de Rayos Gamma HAWK (High Altitude Water Cherenkov), ubicado a 4.600 metros sobre el nivel del mar en el volcán Sierra Negra en el estado de Puebla, informaron hoy fuentes científicas.

El observatorio, que se encuentra junto al Gran Telescopio Milimétrico en ese volcán, estará integrado por 300 tanques con dispositivos de alta sensibilidad, llamados fotomultiplicadores, para registrar la caída de las partículas más energéticas procedentes del espacio.

El Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), uno de los organismos responsables del proyecto, indicó en un comunicado que el pasado 15 de diciembre se colocó el último de los 300 tanques detectores de rayos gamma con agua 100 % pura y con una altura de 4,5 metros y diámetro de 7,3 metros.

El INAOE precisó que actualmente sólo operan 250 tanques detectores con sus respectivos instrumentos, y se prevé que en las próximas semanas los científicos coloquen los instrumentos en el interior de cada uno de los tanques restantes, y todo el sistema quedará concluido en marzo de 2015.

Añadió que con estos equipos, los tanques se convertirán en «enormes detectores de partículas de altas energías, como los rayos gamma y los rayos cósmicos, provenientes de fuentes celestes en el Universo».

El Instituto explicó que los rayos gamma «son radiaciones electromagnéticas como las ondas de radio, la luz visible y los rayos X», los cuales están compuestos por fotones con los niveles más altos de energía que les permiten «penetrar la materia sin esfuerzo, pues son mucho más fuertes que incluso los rayos X por lo que se requieren procesos muy especiales para producirlos en la naturaleza».

Agregó que este tipo de rayos son generados en los fenómenos «más violentos que conocemos en el Universo, como en un agujero negro supermasivo o en una explosión de supernova».

Por su parte, los rayos cósmicos son partículas subatómicas, principalmente protones y núcleos de elementos pesados como hierro, silicio y carbono, cuyas fuentes se desconocen y que viajan a velocidades cercanas a la de la luz.

La construcción del observatorio HAWC se inició en 2009 y desde entonces se ha perfilado como uno de los proyectos de mayor impacto para la astrofísica de altas energías en el mundo, señaló el INAOE.

En el proyecto participan una gran cantidad de instituciones científicas mexicanas, principalmente universidades, junto con el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, así como numerosos centros de Estados Unidos, entre ellos el National Science Foundation, y Los Alamos National Laboratory.