Comemos e inhalamos 121.000 microplásticos al año

Si siempre bebe agua embotellada ingiere 90.000 partículas más de polímeros, según una investigación.

Si siempre bebe agua embotellada ingiere 90.000 partículas más de polímeros, según una investigación.

No solo comemos y bebemos en envases de plástico, también comemos y bebemos plástico. Y no poco precisamente. Desde que comenzó la producción en masa de polímeros en la década de 1940, han llegado a prácticamente todos los rincones, por no decir a todos. Pero, ¿cuántos ingerimos a través de la boca, de la piel...? Un estudio publicado ayer en la revista científica «Environmental Science & Technology» estima que el estadounidense promedio consume más de 70.00 partículas de microplásticos al año. Lo hacemos sin darnos cuenta, debido a la degradación de este material en el medio ambiente.

Mejor sin envases

Tras revisar 26 estudios previos que analizaron las cantidades de microplásticos presentes en 3.600 muestras de pescado, mariscos, azúcares, sales, alcohol, agua del grifo, embotellada y aire, los investigadores de la Universidad British Columbia, en Canadá, analizaron la cantidad aproximada de esos productos que consumen hombres, mujeres y niños según, eso sí, la ingesta dietética recomendada en la Guía Alimentaria para Americanos 2015-2020, que dista notoriamente de la real. Aun así, los resultados hablan por sí solos: el consumo de microplástico se sitúa entre 39.000 a 52.000 partículas, dependiendo de la edad y del sexo. Estas estimaciones aumentan a entre 74.000 y 121.000 cuando se añade la inhalación a través del aire que respiramos.

Además, aquellas personas que beben solo agua embotellada (en envases de plástico, lógicamente) pueden estar ingiriendo 90.000 microplásticos adicionales al año, en comparación con los 4.000 para aquellos que consumen solo agua de grifo. Y esos datos son como mínimo, ya que una cosa es la ingesta ideal y otra la real. Además, los investigadores consideraron solo el 15% de la ingesta calórica total de los estadounidenses, por lo que pese a lo alarmante de estos datos podrían estar subestimados.

«Es la primera vez que hay una publicación que estudia los microplásticos a este nivel. Analiza las partículas de 130 micras que son aquellas de 0,13 milímetros. Los investigadores precisan que las consecuencias para la salud por los efectos de los monómeros de los que estás hechos y el efecto tóxico adherido se puede llegar a relacionar con que causen estrés oxidativo o que aumenten el riesgo de cáncer; ahora bien, falta que se hagan más investigaciones al respecto», explica a este periódico Nicolás Olea, catedrático de Medicina de la Universidad de Granada y médico del Hospital Clínico del PTS. Y es que no hay que olvidar que los polímeros son derivados del petróleo.

«En el aire y en el pescado»

Los investigadores detectaron que la «mayor cuantía de microplásticos que consumimos está presente en el aire. Le sigue el pescado y el marisco. A continuación, el agua embotellada y el azúcar. Ahora bien, no tienen información de la cantidad de microplásticos presentes en carne o pollo», precisa Olea.