Congelan el cadáver de una niña de dos años para poder revivirla en el futuro

Matheryn Naovaratpong, de tan solo dos años, murió a causa de un tumor cerebral y sus padres han decidido conservarla criogénicamente con la esperanza de que los avances tecnológicos permitan revivirla en un futuro. Esta niña tailandesa se ha convertido en la persona más joven creiogenizada.

En abril del año pasado le diagnosticaron una forma de cáncer muy agresiva en el cerebro después de que sus padres la llevaran al hospital porque no podían despertarla. Después de ser ingresada en un hospital de Bangkok, las pruebas revelaron que tenía un tumor de 11 centímetros en la parte izquierda de su cerebro. Los médicos le diagnosticaron ependimoblastoma, una rara forma de cáncer cerebral que afecta a sobre todo a los niños. El panorama era desolador porque la tasa de supervivencia a los cinco años era del 30 por ciento. Poco después, la niña cayó en estado de coma y los médicos intentaron recuperarla mediante un tratamiento intensivo durante dos meses, que incluyó 12 cirugías cerebrales, 20 sesiones de quimioterapia y otras 20 de radiación. Finalmente, la niña no aguantó más y los padres decidieron desconectarla el pasado 8 de enero, informa "DailyMail".

A pesar de que la niña había perdido el 80 por ciento del lóbulo cerebral izquierdo y de tener paralizada la parte derecha del cuerpo, los padres decidieron criogenizarla. Su cuerpo fue enviado y ha sido congelada a 196 grados bajo cero.

Aunque la idea parece desacbellada, la familia tiene la esperanza de que algún día, la ciencia haya avanzado lo suficiente como para devolverle la vida. En el mismo lugar que Matheryn, están los cuerpos del famoso jugador de béisbol Ted Williams, así como el de su hijo John Henry Williams,.

"La tecnología permite que Matheryn pueda respirar de nuevo cuando exista la tecnología adecuada para su enfermedad", dijo su padre, que se conoció la empresa de criopreservación por Internet.

El procedimiento consiste en colocar al paciente en una cama de hielo, recubrirlo para la congelación y reiniciar artificialmente el corazón con un reanimador de corazón y pulmón. además, se le suministran una docena de fármacos para que la sangre se drene y sea reemplazada con anticongelante de uso médico. Entonces, se abre una cavidad en el pecho para unir los principales vasos sanguíneos a una máquina que elimina la sangre restante. Después, se va bajando lentamente la temperatura del cuerpo, a una velocidad de 1 grado cada hora. Después de dos semanas, el cuerpo alcanza la crigenización a -196˚ C.