Barcelona

Nueve personas han sido atacadas en el último mes

La Razón
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El ataque de un rottweiler en Alicante no ha sido el único que se ha producido en el último mes. El 1 de junio, un pitbull con rabia se abalanzó sobre cinco personas -tres niños, un joven de 17 años y un adulto- en Toledo. Uno de los heridos, de dos años, sufrió heridas graves en la cara y tuvo que ser ingresado en la UVI del hospital Virgen de la Salud.

El animal fue abatido por las Fuerzas de Seguridad y su dueño ha sido imputado por un presunto delito de imprudencia grave con resultado de lesiones graves. El detenido llegó a Argés (Toledo) con su perro desde Barcelona días antes del suceso, tras cruzar la frontera con Marruecos, donde la rabia es una enfermedad endémica.

El día 15, otro can fue abatido por la Policía tras atacar a tres viandantes y a un agente en Zaragoza. En esta ocasión, un mastín se abalanzó sobre tres personas y una de ellas tuvo que recurrir a una silla para defenderse. Cuando llegó la Policía, el perro estaba fuera de control y atacó a uno de los agentes, que lo abatió de un disparo. El dueño del animal, un hombre de 70 años, estaba en estado de embriaguez y fue trasladado a comisaría ante la negativa a colaborar con los agentes.

El 17 de junio, una mujer de 23 años fue agredida por un perro en Azuqueca de Henares (Guadalajara) y sufrió una fractura en la mano.

Finalmente, este fin de semana, un bullterrier del mismo dueño del perro que hace un mes atacó a una joven, comenzó a perseguir a unos niños, que asustados, salieron corriendo. En el camino, se interpuso entre ellos un pequeño yorkshiere. El bulterrier centró su objetivo en el otro animal y lo mordió hasta darle muerte. Los dueños del yorkshire gopearon al agresor para que soltase a su mascota, pero cuando lo consiguieron el animal estaba muerto.

La propietaria del bullterrier se enfrentó con los vecinos y defendió que su animal no era violento, y la Policía tuvo que intervenir para que la situación no pasara a mayores. Algunos de los niños atacados tuvieron que ser atendidos en un centro de salud, debido a que sufrieron un ataque de ansiedad por la situación vivida.