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La marihuana de Uruguay no se podrá alterar genéticamente

Uruguay ha adelantado varios aspectos del reglamento de la ley que legaliza la producción y venta de marihuana, como la limitación en la carga psicoactiva de la droga o la creación de un sistema de trazabilidad del cannabis similar al que existe para el ganado vacuno.

El presidente de la Junta Nacional de Drogas de Uruguay, Diego Cánepa, reveló que la concentración máxima de THC (principio psicoactivo del cannabis) está limitada por la ley a un 15 %, y que ésta «se da de forma natural en la planta», por lo que descartó que se recurra a la modificación genética para la producción legal.

Sí se definirán en cambio cuáles serán las variedades de marihuana que serán legales en la nación sudamericana para la producción dentro del mercado.

Cánepa realizó estas declaraciones a la prensa tras participar en la presentación de un comité académico que evaluará el impacto de la ley sobre la marihuana en la población uruguaya.

Resaltó además que sobre las variedades legales de cannabis se aplicará un sistema de trazabilidad, similar al que Uruguay emplea con el ganado vacuno, que permitirá realizar un seguimiento de todas las etapas del proceso de producción del cannabis.

«La trazabilidad es clave para garantizar que la marihuana se ajuste a los parámetros legales, y también para ofrecer seguridad a los países circundantes», como Argentina o Brasil, cuya legislación acerca de esta droga es más restrictiva, y que buscan impedir la entrada clandestina de marihuana uruguaya en su territorio.

También rechazó que Uruguay vaya a importar plantas o semillas para la producción inicial de marihuana, ya que «en el país ya hay marihuana porque el cultivo es legal» desde que se promulgó la ley, aunque no esté reglamentado aún, y su consumo lo es desde hace cuatro décadas.

Añadió que «el acceso a los bancos internacionales de semillas es perfectamente legal», dado que ya se utilizan en varios países para producir marihuana con fines terapéuticos.

Precisamente sobre el uso medicinal de la planta, Cánepa aseguró que «existe mucho interés en el desarrollo de una industria farmacéutica vinculada al cannabis, que provocará un cambio importante en la matriz productiva del país».

Por otra parte, confirmó que el cultivo estatal de marihuana se iniciará en campos militares, pero descartó que el personal de las Fuerzas Armadas se dedique a esta actividad, y se limitarán a «garantizar la seguridad» en las plantaciones.

La reglamentación incidirá sobre las tres posibles formas de acceso a la marihuana previstas en la ley: la compra a través del sistema de distribución estatal, el autocultivo doméstico y la pertenencia a un club cannábico.

Cada consumidor podrá acceder a la droga utilizando en exclusiva uno de estos canales, y no varios a la vez, adelantó Cánepa.

«Quien acceda a la compra legal de marihuana, no podrá tener plantas en su casa, y quien cultive en casa, no podrá pertenecer a un club de cannabis», ejemplificó.

Además, la reglamentación prevé que sólo pueda venderse de manera legal la droga a los ciudadanos uruguayos o bien a los residentes que hayan permanecido por un período mínimo de un año en el país, para evitar el llamado «turismo cannábico».

La ley que regula la producción, distribución y venta de marihuana en Uruguay, impulsada por el presidente José Mujica, establece taxativamente el «control y la regulación por parte del Estado de la importación, exportación, plantación, cultivo, cosecha, producción, adquisición, almacenamiento, comercialización, distribución y consumo de la marihuana y sus derivados».

La legislación fue aprobada el pasado 10 de diciembre por el Parlamento uruguayo y promulgada dos semanas después por Mujica.

Según adelantó hoy Cánepa, el borrador de la reglamentación para esta ley será presentado a Mujica en la próxima semana, y podría entrar en vigor el próximo 10 de abril, cuando se cumplirán cuatro meses desde que el proyecto recibió el visto bueno legislativo.