De pequeña «boutique» a franquicia internacional

Las galerías más famosas de TV vuelven a abrir sus puertas este otoño en la plataforma digital Movistar + con el nombre de «Velvet Colección»

Paula Echevarría como Ana Ribera en las nuevas galerías de Barcelona, «Velvet Colección»
Paula Echevarría como Ana Ribera en las nuevas galerías de Barcelona, «Velvet Colección»

Las galerías más famosas de TV vuelven a abrir sus puertas este otoño en la plataforma digital Movistar + con el nombre de «Velvet Colección».

Si una serie tiene éxito, hay que explotarla hasta su final –y sino, que se lo digan a la más que longeva «Cuéntame»–. Se continúa y ya está. Así nace «Velvet Colección», la nueva propuesta de continuidad de «Velvet» que salta de la parrilla de Antena 3 a la de Movistar+, y del Madrid de los 50-60 a la Barcelona de los 70. Una producción que mantendrá el sello personal de su predecesora, como si de una franquicia se tratase. «Hay historias que no terminan, sino que evolucionan y este es el caso de ‘Velvet’», afirma Domingo Corral, director de ficción de Movistar+. Para fervor de los seguidores, las famosas galerías vuelven a abrir sus puertas este próximo otoño, después de su adiós definitivo en la pequeña pantalla allá por el mes de diciembre. Un punto y final que Antena 3 anunció cuando la ficción se encontraba en su mejor momento: 4,5 millones de espectadores.

Punto de partida

España de 1967. En el mercado nacional comienzan a introducirse las primeras empresas bajo el concepto de «franquicia», inicialmente de origen francés como Pingouin Esmeralda, Descamps o Rodier. Los primeros productos internacionales que se establecieron de este modo en nuestro país fueron lanas para labores, ropa de hogar y moda. Es en esta época, cuando algunas empresas como Santiveri o Pronovias consolidaron sus propias cadenas de tiendas en España y con ese patrón de negocio se llegaron a registrar hasta 77 establecimientos en 1985. Así, y de forma libre, independiente, emancipada, con «glamour» y a lo loco «Velvet» retrató, a lo largo de sus cuatro temporadas, el cambio que vivió nuestro país en el ámbito de la moda, concretamente el paso de la alta costura al «prêt-à-porter». En esta nueva etapa «Velvet Colección» se encargará de captar el momento inmediatamente posterior a este, es decir, el desarrollo de negocio aislado e independiente que consigue convertirse en una gran franquicia de moda. Porque si para Velvet El Corte Inglés, fundado en junio de 1940, fue un gran referente, para Velvet Colección lo será Inditex y el desarrollo global de su marca Zara, cuya primera tienda data de 1974, un patrón que moldeará la trama de fondo empresarial de la nueva ficción. Y todo ello –no podía ser de otra manera– bajo el pilotaje de Ana Ribera que con su intuición protagonizará el intento de convertir las galerías en la primera compañía española que funda una cadena comercial en el país, como experiencia previa a un paso mayor: crear la primera franquicia internacional de moda española. Con este proyecto, Ana se coloca de nuevo al frente de cualquier tendencia en el mundo de la moda, y se consolida una vez más, como el gran referente internacional en los negocios textiles.

Además, fiel a su instinto algunos personajes de «Velvet» –y otros nuevos como Patricia Conde, Mónica Cruz, Imanol Arias o Adriana Ozores– se trasladarán a Barcelona para intentar demostrar al mundo que «Velvet» no solo no ha cerrado sus puertas en Madrid después de que Cristina Otegui lo incendiara, si no que cinco años después de aquel terrible suceso, «Velvet» está más fuerte que nunca.