Consiguen la remisión de una enfermedad rara muy agresiva

R.S.  Toledo.

Tiempo de lectura 4 min.

20 de marzo de 2016. 22:21h

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Los facultativos del Instituto de Estudios de Mastocitosis de Castilla-La Mancha (CLMast), dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, han conseguido la remisión completa de una leucemia de mastocitos con un tratamiento utilizado para otras enfermedades hematológicas, informa Europa Press.

El doctor Iván Alvarez-Twose, responsable del Instituto de Estudios de Mastocitosis de Castilla-La Mancha, explica que es la primera vez que se obtiene una respuesta clínica de tal magnitud con esta terapia en una paciente diagnosticada de leucemia de mastocitos, una forma rara y muy agresiva de mastocitosis, para la cual no existe tratamiento curativo, ha informado la Junta en nota de prensa.

Los mastocitos son células del sistema inmunitario producidas por la médula ósea, a partir de la cual se distribuyen por el resto de tejidos del organismo, donde ejercen una función protectora frente a agentes potencialmente nocivos como infecciones, venenos o toxinas, pero también son las principales células involucradas en la alergia.

Las mastocitosis ocurren como consecuencia de mutaciones genéticas que ocasionan una producción desmedida de estas células, su acumulación en los tejidos y el desarrollo de reacciones alérgicas graves, incluso en ausencia de factores reconocibles que las desencadenen.

La mayoría de las mastocitosis se consideran de buen pronóstico. Sin embargo, la leucemia de mastocitos es un variante muy infrecuente -apenas hay descritos 60 casos en el mundo- y extremadamente agresiva, en la que los mastocitos pueden llegar a ocupar casi por completo la médula ósea y afectar el normal funcionamiento de ésta y de otros órganos. La supervivencia media de estos pacientes suele ser de 12 a 24 meses desde el diagnóstico.

La paciente tratada en el centro de Toledo es una mujer de 69 años que presentaba episodios repetidos y frecuentes de hipotensión y pérdida de conocimiento, junto a anemia progresiva que requería transfusiones de sangre prácticamente semanales, sin que se hubiera obtenido ninguna mejoría tras cinco líneas de tratamiento diferentes.

Una particularidad de este caso es que el equipo del CLMast de Toledo, en colaboración con la Universidad de Stanford (EEUU), llevó

a cabo la secuenciación completa del genoma de los mastocitos de la paciente, detectando aproximadamente 57.000 mutaciones genéticas diferentes. Tal cantidad de mutaciones explica la severidad de la enfermedad y la falta de respuesta a los tratamientos que se suelen utilizar en estos casos para reducir el número de mastocitos.

Por ello, explica el doctor Alvarez-Twose «decidimos cambiar la estrategia terapéutica utilizando un tipo de quimioterapia empleada en otras leucemias que es capaz de destruir selectivamente células que expresan en su superficie una proteína denominada CD33. Es una especie de terapia dirigida, de manera que sólo las células que tienen esta proteína mueren tras la exposición al fármaco, mientras que aquéllas que no la tienen permanecen intactas».

«Ya habíamos comprobado que los mastocitos de la paciente presentaban altas concentraciones de CD33, así que pensamos que quizá el fármaco podría funcionar a pesar de que nunca antes se había utilizado en una leucemia de mastocitos. La respuesta fue espectacular», dice este especialista.

En este sentido, añade que «en pocos días los síntomas comenzaron a mejorar y en pocas semanas remitió la anemia, por lo que dejó de requerir transfusiones de sangre. El estudio posterior de la médula ósea de la paciente confirmó la reducción del número de mastocitos hasta valores casi normales y la paciente ha permanecido asintomática

y sin necesidad de transfusiones durante los 7 meses posteriores a la administración del tratamiento».

Para este especialista, «este logro constituye el primer paso para el desarrollo de futuros ensayos clínicos con esta terapia que permitan no sólo confirmar su utilidad en otros casos de leucemia de mastocitos, sino también explorar su potencial terapéutico en otras variantes de mastocitosis de mal pronóstico, puesto que en todas ellas los mastocitos expresan la proteína CD33. Creemos que este tratamiento puede mejorar significativamente el curso evolutivo y el pronóstico de las mastocitosis más agresivas».

Los facultativos del Instituto de Estudios de Mastocitosis de Castilla-La Mancha han publicado este caso clínico en la revista americana «Leukemia», una de las más prestigiosas en el campo de la Hematología.

EP

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