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viernes 22 septiembre 2017
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Hamilton y Mercedes «frenan» a Ferrari

El inglés venció por delante de Bottas y Ricciardo. Alonso y Sainz, KO.

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Fran Castro.  Madrid.

Tiempo de lectura 4 min.

12 de junio de 2017. 00:54h

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La reacción no podía tardar mucho y llegó en Canadá. Después de unas carreras en las que Vettel y Ferrari dominaron la escena por completo, en Mercedes no podían hacer otra cosa que recuperar el terreno perdido y ayer por fin regresaron a la primera plaza. El inglés marcó la «pole» y ganó la carrera con un dominio total, sobre todo después de que sus rivales más directos sufrieran problemas en forma de averías y contratiempos varios. La clasificación general se aprieta un poco más y por debajo, Alonso, una vez más, fue víctima del desastre de Honda y un motor que se rompió cuando quedaban dos giros para el final y el asturiano ocupaba la décima plaza. Fin de semana para olvidar y el adiós a la pesadilla de McLaren está más cerca.

En la salida hubo un piloto que salió como un cohete. Verstappen arrancó desde la quinta plaza y antes de llegar al primer giro, a la primera frenada (300 metros después), se puso segundo superando a Vettel, Bottas y Raikkonen. Hamilton aguantó el tipo en el primer puesto y tomó una ventaja de tres segundos por delante de Verstappen, Bottas y Ricciardo.

Los Ferrari no salieron bien. Vettel fue sorprendido por el Red Bull y cuando le pasó dañó el ala delantera. Esto le obligó a pasar por boxes antes de lo previsto y cayó hasta el último puesto con diez vueltas disputadas.

Peor le fueron las cosas a Carlos Sainz en la salida. Partía desde mitad del pelotón y antes de alcanzar la tercera curva realizó dos movimientos defensivos para cubrir su posición frente a Grosjean. Pero en el segundo de ellos no midió bien, chocó contra el piloto galo, perdió el control del coche y se llevó por delante a Massa. Además, la peor parte se la llevó él mismo porque colisionó contra el muro de forma muy violenta. Afortunadamente el madrileño salió por su propio pie del monoplaza y no sufrió ningún daño. Es más que probable que para la próxima carrera reciba alguna sanción. Mientras tanto, Alonso fue uno de los más beneficiados entre tanto abandono y sanciones como la impuesta a Kvyat por recuperar su posición en la vuelta de calentamiento después de la línea marcada. A su alrededor quedaron fuera varios pilotos, Verstappen sufrió una avería que le dejó fuera de combate y Vettel venía por detrás después de entrar en boxes de forma anticipada. El asturiano se colocó en séptima plaza y poco a poco fue haciendo su particular Gran Premio luchando con Magnussen. No se metió en líos y dejó pasar a aquellos pilotos que no estaban en su guerra, como Vettel. Sin embargo, cuando ya saboreaba todo un éxito como es llevar al pobre McLaren a la zona de puntos, el motor le dejó tirado cuando restaban dos vueltas. En los primeros instantes el cabreo fue monumental, pero luego tuvo la gentileza de subir a la grada con el público y regalar incluso los guantes. La paciencia de Alonso está al límite y sin duda estos años pasarán a la historia por ser el talento más desperdiciado de la F-1.

Hamilton ganó una carrera en la que Bottas y Ricciardo le acompañaron en el podio y en la cuarta plaza, un mal menor después de los problemas que tuvo, terminó Vettel. Los Force India, con Pérez y Occon fueron los otros protagonistas al acabar quinto y sexto, respectivamente.

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