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jueves 21 septiembre 2017
07:10
Actualizado

Las claves para entender el complejo sistema electoral británico

  • Los laboristas quieren cambiar el sistema electoral británico. La peculiaridad estriba en que el partido más votado puede perder las elecciones. En 2005, cada escaño le costó al Laborismo 27.000 votos, a los 'tories' 44.000 y a Los liberal demócratas 97.000.

¿Cómo funciona el sistema electoral?
Se trata de un sistema uninominal mayoritario. Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda del Norte están divididas en 650 circunscripciones, con una media de 70.000 electores. Cada circunscripción elige a un diputado, no directamente al primer ministro. El candidato que más votos recibe se lleva el escaño mientras que el resto de los sufragios caen en saco roto. De esta manera se favorece la formación de grandes mayorías, pero se hace a costa de ser muy poco representativo.

¿Puede ser que el partido más votado tenga menos escaños que otro?
Sí. De hecho, en 2005 cada escaño le costó al Laborismo 27.000 votos, a los 'tories' 44.000 y a Los liberal demócratas 97.000. Esto se debe a que vale lo mismo el escaño de una circunscripción pequeña que una grande. Las que votan a los laboristas generalmente tienen menos ciudadanos que el resto por lo que los de Gordon Brown necesitan menos papeletas para conseguir el asiento en la Cámara de los Comunes. Además, los conservadores y liberales demócratas tienen el voto más repartido por el país y eso les hace desperdiciar muchas más papeletas, ya que quedan segundos o terceros en muchas circunscripciones y sólo gana el primero.

¿Los laboristas salen siempre beneficiados?
Hasta ahora sí. En las elecciones de 2005, los Laboristas con el 35% de los votos obtuvieron el 55% de los escaños mientras que los tories con el 32% de los votos obtuvieron el 30% de los escaños. La peor parte se la llevó el Partido Liberal Demócrata que con el 22% de los votos se hizo únicamente con el 10% de los diputados.

¿Por qué son tan importantes las llamas "circunscripciones marginales?
Se llaman así porque el margen entre los partidos es muy pequeño y los que ganaron un año podrían perder su escaño en las elecciones siguientes. Se considera que casi dos tercios de los escaños están adjudicados de antemano ante de los comicios por lo que son en estas circunscripciones donde está en juego la mayoría absoluta. El último sondeo que se hizo en estas circunscripciones el lunes salía a favor de David Cameron, pero aún hay muchos ciudadanos indecisos.

¿Por qué este año no hay un claro vencedor?
Los laboristas estaban muy quemados tras 13 años en el gobierno y los conservadores vinieron con un aire fresco, pero la crisis económica volvió a repuntar a Gordon Brown y luego los debates televisados, los primeros en la historia del país, dieron muchísima popularidad al líder de los liberal demócratas.

¿Es la primera vez que ningún partido va a conseguir mayoría absoluta?
No. Reino Unido vivió su último "hung parliament" (parlamento colgado) en 1974. El conservador Edward Heath consiguió 297 escaños frente a los 301 del laborista Harold Wilson. El tory intentó negociar con los liberal demócratas, pero no pudo. Wilson se quedó en Downing Street y ocho meses más tarde consiguió mayoría absoluta en otras elecciones.

¿Por qué los laboristas quieren cambiar el sistema electoral?
Proponen el sistema de voto alternativo. Se exigiría al candidato ganar al menos el  50% de los sufragios. Si ninguno llega a este porcentaje se contaría la segunda opción que ha escogido el electorado y así sucesivamente hasta que alguno consiga la mitad de votos más uno. Aunque el actual sistema les benefician, los laboristas buscan que sea más representativo y además ganarse el apoyo de los liberal demócratas en caso de que les necesiten para un gobierno de coalición. Nick Clegg siempre ha dicho que el sistema actual necesita una reforma.

 

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