Política

La nueva beata madre Riquelme

Más de cuatro mil personas celebraron ayer el reconocimiento a la fundadora del Instituto de las Misioneras del Santísimo Sacramento

El presidente de la Junta comulga ayer ante el cuerpo de la religiosa granadina
El presidente de la Junta comulga ayer ante el cuerpo de la religiosa granadina FOTO: Pepe Torres EFE

Más de 4.000 personas, entre devotos y organizadores según el Arzobispado de Granada, asistieron ayer a la beatificación de María Emilia Riquelme y Zayas, conocida como madre Riquelme, en un acto en la catedral de Granada presidido en representación del Vaticano por Angelo Becciu. El prefecto para la Congregación de las Causas de los Santos ha encabezado junto a dos cardenales, dos arzobispos, siete obispos y dos obispos auxiliares la concelebración de una ceremonia que ha contado con un total de 120 sacerdotes y a la que también ha asistido el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno (en la imagen). En una fría mañana de otoño, el acto de beatificación de la fundadora de las Misioneras del Santísimo Sacramento y María Inmaculada, que tienen en Granada su casa madre, lo han presenciado doscientas hermanas de la congregación procedentes de los países donde estas misioneras están presentes, como Portugal, Brasil, Bolivia, Colombia, Estados Unidos, México, Angola y Filipinas. La ceremonia, presidida por la imagen de la Archicofradía del Santísimo Rosario y el cuerpo de María Emilia ante el altar donde ha sido proclamada beata, ha contado con otras comunidades de hermanas y peregrinos procedentes Madrid, Barcelona, Palma de Mallorca, Pamplona, Cáceres y Segovia. El colombiano Nelson de Jesús Yepes, cuya curación de una pancreatitis severa con pronóstico de muerte es el primer caso reconocido como milagro por intercesión ante Dios de María Emilia Riquelme, también estuvo presente. Riquelme y Zayas, que nació en Granada en 1847, fundó el Instituto de las Misioneras del Santísimo Sacramento y de la Beata Virgen María, llamadas «Riquelminas» en honor a su fundadora. A los noventa años, pudo ver cómo su fundación llegó a Brasil y más tarde a Portugal. Murió en Granada el 10 de diciembre de 1940.