Exigen que se pare la actividad «ilegal» de la mina de Riotinto

Ecologistas en Acción avisa del riesgo de rotura de las balsas, aunque la empresa que opera en el yacimiento de cobre lo niega

La acción de los conservacionistas los últimos años va más allá de hacer que los paisajes se mantengan como algo público. Ecologistas en Acción en concreto libra batallas en las que no se rinde, como la de la mina de Riotinto. Varios de sus dirigentes mantuvieron ayer en Sevilla que «Atalaya Riotinto Minera –la empresa que opera en el yacimiento de cobre– está usando las mismas técnicas de construcción y recrecimiento de balsas que llevaron a la rotura instantánea de la mina de Brumadinho –un municipio brasileño– el 25 de enero de este mismo 2019, que produjo al menos 250 muertos». Y avisaron de que una hipotética quiebra de las balsas de Riotinto provocaría «una gran catástrofe humana, social y ambiental en toda la cuenca del río Odiel». Atalaya lo negó, y replicó que «el método constructivo que utiliza» para sus presas no es el conocido técnicamente como «aguas arriba», sino el «de ‘eje central’».

Pero la denuncia de Ecologistas no se había quedado ahí. Aseveraron sus miembros que la mina «no dispone de ninguna de las autorizaciones imprescindibles para funcionar, ni la ambiental ni la minera» sin que la Junta «haya tomado ninguna medida para evitar» su actividad «ilegal». En ese punto, recordaron que hace unos días el Tribunal Supremo (TS) confirmó la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) de nulidad de la autorización de funcionamiento de la mina, al igual que en marzo ratificara el fallo del Alto Tribunal regional de nulidad de la Autorización Ambiental Unificada (AAU). De hecho, han formulado dos incidentes de ejecución de sentencia al TSJA y han movido ficha en un juzgado de Huelva para intentar paralizar el vertido de lodos a las balsas onubenses.