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Campaña antiplásticos en el Día del Medio Ambiente

La iniciativa «Mi Playa sin Plástico» arranca el próximo 5 de junio y se extenderá durante todo el verano con la colaboración ciudadana

Jesús Calleja lleva décadas viajando por todo el mundo y cada día está más concienciado con la importancia de cuidar el planeta. «Me impacta mucho África y partes de Asia donde los gobiernos no tienen ninguna conciencia y encuentras verdaderas ciudades vertedero. No tocas el suelo en ningún momento», dice.

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El aventurero ha estado de paso en Madrid para unirse a la iniciativa de Carrefour y P&G «Mi playa sin plástico», a través de la cual un grupo de voluntarios de la ONG «Paisaje limpio» procederá a la limpieza de una playa española el 5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente. Serán los clientes y quien quiera votar los encargados de decidir qué espacio de costa se limpia entre una lista de diez playas icónicas.

Pero es que la campaña no acaba aquí. Desde las dos firmas piden la participación ciudadana en la tarea de limpiar, entre el 20 de junio y el 15 de septiembre. Quien se anime puede colaborar con la recogida de los residuos que encuentre tanto en los arenales como en el mar y subir sus fotos a la página www.playasinplastico.es.

Las grandes superficies tienen un gran reto por delante para reducir el plástico, sobre todo porque, como recordó Calleja, el ciudadano cada vez está más concienciado a la hora de comprar. Como parte de la iniciativa se han presentado las primeras botellas de champú y lavavajillas hechas completamente de plástico recogido del mar y los océanos que empezarán a venderse este verano.

No hay que olvidar que este residuo es duradero y que, una vez descompuesto, se convierte en microplástico que entra en la cadena alimentaria y cubre los fondos marinos imposibilitando el desarrollo de la vida. Calleja cree que reducir este tipo de residuos es tan fácil como «decidir qué envases quiero comprar. Yo miro si son reciclables o reciclados y en mi casa se recicla todo, incluso cuando estoy de viaje con el equipo. Traemos de vuelta nuestras pilas y todo lo que llevamos. Cuando hemos ido a la Antártida, donde hay un protocolo de actuación muy estricto, hemos traído hasta nuestros residuos corporales. Para que veas hasta dónde llega nuestra obsesión por el residuo que llevamos unas bolsas con polvitos que reducen la escoria y el peso y eso lo traemos de vuelta», desvela el montañero.

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