Ingeniería

El invento de dos fontaneros para no tirar el agua fría de la ducha

El dispositivo impide que los grifos funcionen hasta alcanzar la temperatura ideal

El invento de dos fontaneros para no tirar el agua fría de la ducha
El invento de dos fontaneros para no tirar el agua fría de la duchalarazon

El dispositivo impide que los grifos funcionen hasta alcanzar la temperatura ideal

La ONU señala que las inundaciones afectarán en 2050 a un 20% de la población mundial, pasando de los 1.200 millones de personas actuales a unos 1.600. Esto sumado al hecho de que dos de cada tres personas vivirán en ciudades en 2050, les hace señalar como ejemplo de gestión de agua la propuesta china de ciudades esponja. Y es que las autoridades han decidido transformar el 80% de sus urbes en grandes depósitos de lluvia de manera que hasta el 70% de este recurso pueda ser reutilizado y no se pierda y, además, se evite las inundaciones. Ahora mismo 16 ciudades están empezando a instalar jardines en las azoteas y en los muros y a cambiar los asfaltos por suelos drenantes, de manera, que se capture el agua, se almacene y se utilice. En España se está probando algo parecido. A principios de marzo se ha comenzado la instalación en Benicassim de un sistema urbano de drenaje sostenible, que no es más que un material cerámico reciclado permeable para reducir la escorrentía de la gota fría. Se trata del proyecto Life Cersuds, que cuenta con participación del Instituto de Ingeniería del Agua y Medio Ambiente (Iiama); el Ayuntamiento de Benicàssim, el Centro Cerámico di Bolonia (CCB- Italia), entre otros. «Las ciudades son las que más impactos sufrirán con el cambio climático, por eso es importante hacerlas resilientes, para que resistan sequías o lluvias copiosas. Otro asunto importante es la distribución de agua por las ciudades. El rendimiento técnico actual sólo llega el 75%, mientras que la inversión anual en España sólo alcanza un 0,9%», opina Rubén Ruiz, de la dirección estratégica de operaciones de Suez España.

Es posible crear recurso y aprovechar el que hay en las ciudades, protagonistas de los impactos del cambio climático, pero ¿se puede hacer algo a nivel individual? Dos fontaneros, Rafael Rodrigo y Francisco Pelegero han ideado un aparato de fácil instalación para ahorrar hasta 20.564 litros por persona y año en casa, 585 kwh de energía para calentar agua (esto se traduce en 272 kg de CO2) y aproximadamente 470 euros por familia en ambas facturas. Es decir, ahorra un 40% de agua, un 34% de energía y evita un 35% de las emisiones de carbono de una vivienda.

El «smartwater» es un pequeño dispositivo que se pude conectar a todas las tomas de agua y que lleva integrado un depósito de hasta 24 litros diseñado para evitar el desperdicio del agua fría que se deja fluir hasta que el agua caliente llega al punto óptimo de consumo. Ese momento puede requerir entre 1 y 3 minutos, de modo que se echan por el desagüe entre 8 y 20 litros de agua por utilización. Considerando de media tres usos diarios, el de la ducha, el del aseo personal de cada mañana y el lavado de platos o a mediodía o por la noche, eso supone unos 2,5 millones de litros de agua desperdiciados por cada 50 viviendas (lo suficiente para llenar una piscina olímpica).

«Smartwater» funciona con pilas, su precio es de 754 euros y el periodo de amortización de dos años para una vivienda. «Cuando deseamos disponer de agua caliente, accionamos un pulsador que se iluminará en azul indicando que el agua esta fría. En ese momento el equipo permite el paso del agua del circuito caliente como haríamos normalmente si abriéramos el grifo y mientras esté fría, el agua fluye siendo almacenada en un depósito. Cuando el equipo detecte que el agua caliente ya llega al punto de servicio el pulsador se iluminará en rojo, indicando al usuario que ya puede abrir el grifo sin desperdicios», explica Rodrigo. Ya hay unas 30 viviendas funcionando con este sistema en Valencia y unas seis peluquerías que cuentan con el prototipo. En estos establecimientos la amortización es de seis meses.