Cirugía para abordar la incontinencia urinaria femenina

Pese a que casi 5,4 millones de españolas sufren esta disfunción, un 30% decide vivir con ella en silencio, con el impacto emocional y social que ello supone

Pese a que casi 5,4 millones de españolas sufren esta disfunción, un 30% decide vivir con ella en silencio, con el impacto emocional y social que ello supone

La incontinencia urinaria femenina constituye un problema social e higiénico para las que la sufren. En España, como apunta Aníbal Rincón Mayans, urólogo del Hospital Quirónsalud de Vitoria, «se estima que hay 5,4 millones de mujeres lo padecen y por lo menos un 30% de quienes lo padecen no consulta por este problema a su médico. Una de las razones es la consideración de que las pérdidas de orina son algo inherente al paso del tiempo y otra justificación sería el sentimiento de vergüenza».

Junto a Rincón, Abel Saiz y Alberto Martín-Marquina completan el equipo de Urología del centro vasco, que afirman esta disfunción orgánica merma la calidad de vida de las mujeres, ya que «las pérdidas de orina tienen un gran impacto negativo desde el punto de vista emocional (pérdida de autoestima) y social (aislamiento, abandono de algunas actividades)», asegura Rincón. Aunque añade que «afortunadamente, poco a poco, está existiendo mayor conciencia de que es un problema que requiere atención médica».

Abordaje terapéutico

Frente a los distintos problemas que tiene como consecuencia el desarrollo de las pérdidas de orina, Saiz explica que «en la mayoría de los casos la incontinencia urinaria es mixta, pero a la hora de tratar solemos centrarnos inicialmente en el tratamiento del tipo de incontinencia urinaria que prevalece sobre la otra (de esfuerzo o de urgencia). También es importante valorar la intensidad de la incontinencia. Atendiendo a estos dos factores, lo ideal es adaptarnos a cada caso en concreto, que es fundamentalmente la base del éxito. Por ello es muy importante una buena historia clínica, una buena exploración física,...». Así, en muchos casos se asocia un prolapso de órganos pélvicos (descenso de la vejiga, el recto, el útero) que también requiere tratamiento.

De forma general, «en incontinencias urinarias de esfuerzo muy leves en algunos casos recomendamos rehabilitación del suelo pélvico. El objetivo de la rehabilitación es fortalecer el suelo pélvico y con este método se obtiene una mejoría clínica del 40-50%. El inconveniente es que supone una gran dedicación por parte de la paciente, es eficaz en grados leves de incontinencia urinaria y una vez que se abandonan dichos ejercicios la incontinencia urinaria vuelve», subraya Martín-Marquina. En incontinencias urinarias de esfuerzo moderadas la indicación es en la mayoría de los casos quirúrgica, como explica Rincón; «la cirugía consiste en la colocación de una malla por debajo de la uretra cuya función sería mitigar los movimientos del suelo pélvico».

Por otro lado, Saiz concluye que «para la incontinencia urinaria de urgencia el tratamiento inicial es farmacológico, ya que se trata de medicamentos que evitan las contracciones involuntarias de la vejiga. En casos resistentes al tratamiento médico se indica tratamiento con toxina botulínica intravesical con buenos resultados. Aunque su efecto es limitado, unos doce meses y hay que estar seguro de que se indica bien, porque, de lo contrario, los problemas para evacuar la orina se pueden prolongar durante meses».

¿Qué origen tiene?

- Incontinencia de esfuerzo, que es la que se padece al toser, o al realizar cualquier actividad física. Su origen se debería fundamentalmente a una debilidad del suelo pélvico, lo que constituye en la mayoría de los casos una incontinencia moderada. «En este grupo, y de manera menos frecuente, tendríamos una incontinencia más severa que se asociaría a un problema intrínseco del esfínter», apunta Rincón.

- Incontinencia de urgencia que es una pérdida involuntaria de orina asociada a un repentino e intenso deseo miccional. «Su origen se debe a una inestabilidad vesical, siendo las causas múltiples», explica el urólogo de Vitoria.

- Lo más habitual es que la incontinencia urinaria sea mixta (de esfuerzo y de urgencia).