Los problemas que esconde la sangre en el semen

Pese a que el 90% de las hematospermias son benignas, pueden ser síntoma de hipertensión o cáncer de próstata. Las infecciones bacterianas, la abstinencia sexual o, por el contrario, eyacular con mucha frecuencia son las causas más frecuentes

Pese a que el 90% de las hematospermias son benignas, pueden ser síntoma de hipertensión o cáncer de próstata

Es más común de lo que parece, pero por lo llamativo que resulta lleva a muchos hombres directos a los servicios de urgencia. La sangre en el semen tras la eyaculación o lo que es lo mismo, la hematospermia, es benigna en el 90 por ciento de los casos, sin embargo, puede ser un síntoma de algo mucho más grave si no es controlado por un urólogo.

Suele afectar a personas jóvenes que son sexualmente activos, los cuales deben saber que «la próstata es un órgano muy vascularizado y que tiene mucha tendencia a sangrar. Además, el orgasmo conlleva una contracción o espasmo muscular muy fuerte y una pequeña rotura de un vaso puede producir esa hematospermia», explica a este semanario el urólogo Fernando Gómez Sancha, director del Instituto de Urología Avanzada de la Clínica Cemtro y socio fundador del ICUA (Instituto de Cirugía Urológica Avanzada).

Otra de las causas es que «muchas veces la próstata se coloniza con bacterias y se genera una lucha entre la actividad antiinfecciosa que puede producir cuadros inflamatorios que dan lugar también a hematospermia».

También puede estar relacionada de forma benigna, según destaca Gómez Sancha, con algún pequeño cálculo que se forma en ocasiones en la vía seminal y que puede dar lugar a cuadros de obstrucción y dolor que, si bien son pasajeros, van acompañados de cierta pérdida de sangre y cuyo color varía del rojo brillante, al tono café o marrón según la cantidad de la misma. «Es un síntoma que no es excesivamente grave, es como sangrar por la nariz, pero que merece la pena estudiarlo».

Pero no sólo eyacular con frecuencia es un motivo de sangrado, sino también todo lo contrario. La abstinencia sexual, aunque no es conocida del todo la causa, puede provocar también este fenómeno. «Se han realizado asociaciones en diversas publicaciones científicas revisando la casuística de pacientes afectados, y puede ser que la incidencia de las mencionadas calcificaciones o cálculos que se forman en la vía seminal sean mayores en aquellos pacientes que eyaculan poco o nunca, por lo que cuando van a hacerlo se produce cierto sangrado», aclara el experto.

En mayores

Quienes sí que deben tener muy en cuenta que su semen se vuelve rojo son los hombres de mayor edad, especialmente los que son fumadores, ya que entre las enfermedades que están relacionadas con la aparición de sangre en el líquido seminal se encuentra la hipertensión arterial, el crecimiento prostático benigno o el cáncer de próstata, aunque lo más habitual, en pacientes de más de 60 años, es su vinculación con la hiperplasia benigna de próstata (crecimiento de la glándula prostática).

Otro factor a tener en cuenta son las malformaciones congénitas, por ejemplo, pacientes con agenesia renal (aquellos que nacen con un solo riñón) tienen mayor propensión a sangrar cuando eyaculan porque pueden tener quistes en las vesículas seminales. Por eso los expertos hacen hincapié en la necesidad de acudir a consulta de forma regular. «Insistimos en las revisiones con el urólogo porque muchas veces podemos encontrar problemas que no dan muchos síntomas pero sí pueden ser serios, por lo que, además de consejos como no abusar del alcohol ni fumar, también una revisión anual es importante, ya que, además, el crecimiento benigno de la próstata aumenta con la edad y cada vez se hacen más congestivas. La estadística juega a su favor, pero es un signo que hay que atender», concluye Gómez Sancha.

Tratamientos

Cuando se trata de un problema menor, suele desaparecer por sí solo, pero en caso de que el problema persista, lo principal será hacer una exploración exhaustiva que incluya cultivos, pruebas de coagulación, análisis de semen, PSA y citología urinaria. Asimismo, son importantes las pruebas de diagnóstico por imagen como la como ecografía transrectal de la próstata (se permite ver quistes o calcificaciones de la vía seminal).

En algunos casos, cuando no se encuentra un motivo específico, se suelen emplear antibióticos (doxiciclina o una quinolona) y, si no, inhibidores de la 5 alfa redutasa, que habitualmente lo resuelven.

Lo que hay que saber del tumor prostático

Es, según la Asociación Española contra el Cáncer (Aecc), el segundo cáncer más frecuente entre los hombres, con cerca de 899.000 nuevos casos al año en el mundo.

En España unos 5.400 varones mueren al año (el 8,6 por ciento de todas las muertes por cáncer masculino). Es la tercera causa de muerte por tumor masculino tras el cáncer de pulmón y el colorrectal.

Es más frecuente en afroamericanos que en raza blanca. Por el contrario, los asiáticos o los habitantes de las islas del Pacífico tienen las tasas más bajas de incidencia y mortalidad. En Europa, los escandinavos son los que presentan mayores cifras, a diferencia del sur de España, Grecia o Italia donde existe la tasa de este tumor más baja.