Viajazo a Sicilia (Primera parte)

Sicilia, con sus 25,711 km2, muestra en cada ángulo de su territorio una gran diversidad. Llena de contrastes en lo paisajístico, en su gastronomía, en sus acentos y en sus costumbres.

El vuelo a Palermo desde Roma es corto y madrugando se puede aprovechar muy bien el día para visitar en Agrigento, el Valle dei Templi, el Museo Arqueológico Pietro Griffo, el Quartiere Ellenistico , el centro histórico y cenar en un restaurante típico un rico Carciofo spellato con primo sale e Parmigiano.

Sicilia, con sus 25,711 km2, muestra en cada ángulo de su territorio una gran diversidad. Llena de contrastes en lo paisajístico, en su gastronomía, en sus acentos y en sus costumbres.

Palermo es una de sus ciudades importantes, pero en esta primera entrega, nos iremos sólo a conocer un rincón impresionante: El Valle dei Templi. También dará tiempo para visitar el Museo Arqueologico y el centro histórico.

Valle dei Templi

Visitarlo es pisar la antigua Grecia en territorio italiano. Los restos de la que fue una ciudad helenística y después púnica- romana y sus templos dóricos que permanecen erguidos como si el tiempo no hubiera pasado, es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Impone “tocar” sus columnas que albergaron templos imponentes en el siglo VI a.C. y que allí siguen, de pie, como si no hubieran pasado por guerras, huracanes y todo tipo de tormentas.

El parque arqueológico Valle dei Templi lo gestiona COOPCULTURE, un organismo que tiene claro que los visitantes que elijan sus destinos, lo pasarán muy bien, con detalles como el carrito que se puede alquilar por 3 euros por persona para recorrer este inmenso parque para los que lo prefieran.

Acragas, así se llamaba este hermoso valle en la época de los griegos. Fue en su momento, una de las ciudades más importantes en el Mediterráneo. Tuvo su muralla con 9 puertas. Aquí, las guerras entre los cartagineses y los romanos han quedado en la historia. Los romanos la conquistaron y la denominaron Agrigentum.

El más antiguo de los templos es el de Hércules. El templo de la Concordia es el que mas impresiona por su excelente conservación.

Cuando se visita el Valle dei Templi, se siente uno como delante del Partenón de Atenas, con la diferencia que estamos en tierra italiana.

Uno de los templos, también fue durante un tiempo una iglesia cristiana. No faltan sus necrópolis griegas, romanas y paleocristianas. Hay algunas zonas en donde se aprecian restos de acueductos y mosaicos en las zonas mas residenciales del parque.

Sinceramente es infinito de describir el impresionante Valle dei Templi.

Pero la visita no quedaría completa sin apreciar de cerca las piezas que están expuestas en el Museo Arqueológico Pietro Griffo.

Las grandes vasijas expuestas son de una belleza extrema y cada una de las pequeñas piezas que ofrece el museo, describen a la perfección como vivían en estos templos, en aquellos tiempos.

El centro histórico de Agrigento tiene un alma que invita a conocer a sus gentes y sus costumbres con detenimiento. Y ni mencionar su gastronomía, no apto para los que no quieran comer abundante y delicioso. Las alcachofas están muy presentes en toda Italia, pero la diferencia de las romanas es su preparación a la siciliana. En Roma comer alcachofas a la romana o a la judía es lo más típico, pero aquí en el sur del país , la comida está enriquecida con finas hierbas, con romero, hinojo, orégano... con hierbas aromatizantes que lo transportan a uno a sus campos verdes sicilianos. Una de las verduras riquísimas de la zona, son las borrajas y cocinadas con calamares y pasta Caserecce di Grano Saraceno lo deja a uno sin palabras. Los postres sicilianos como el cannoli es con lo que concluyen las extraordinarias comidas sicilianas. La comida Siciliana, la piamontese y la toscana, tienen fama de ser las mejores del país.

La próxima semana, seguiremos en Sicilia, pero centrados en Monreale y Palermo. De no perderse.