El ocio nocturno pide la dimisión de Vergés

Critican que Salud haya dado marcha atrás en la reapertura de las discotecas mientras que Salud propone cambiar la actividad en estos locales

La Federación Catalana de Asocicaciones de Actividades de Restauración y Musicales (Fecasarm) ha exigido a la consellera de Salud, Alba Vergés, que “rectifique” su decisión sobre las discotecas o dimita, después de que el departamento detuviera la reapertura del ocio nocturno prevista para la noche de ayer. Falta por ver como reaccionará ahora el sector, teniendo en cuenta las palabras del secretario general de Salud Pública de la Generalitat, Josep Maria Argimon.

Concretamente, Argimon especificó la propuesta de reapertura de los locales del ocio nocturno tras su cierre por el coronavirus: el ejecutivo catalán ofrecerá la posibilidad de realizar “un cambio de actividad” a aquellas salas que lo consideren viable. Una idea que es difícil que tenga éxito, teniendo en cuenta las enormes dificultades económicas que está pasando el sector por culpa de la pandemia.

Salud frenó la reapertura, y Argimon más bien apoyó la decisión, escudándose de nuevo en la situación epidemiológica. Lo dijo en otro día nefasto en Cataluña, con 1.473 nuevos contagios, 12 fallecidos y una tasa de riesgo de rebrote que alcanza los 273, muy por encima de la peligrosa barrera de los 200.

Para intentar justificar la propuesta, Argimon señaló que "asociamos el ocio nocturno a la discoteca y el baile y ya lo dejamos claro que esto no era”. Vino a decir que mantienen la propuesta de transformar la actividad de estos locales para que vuelvan a abrir.

Sin embargo, han decidido aplazar esta decisión a raíz del crecimiento de la pandemia: “A mi personalmente me sabe mal, porque detrás hay muchas familias y empleo. Pienso en este sector que está muy y muy castigado pero también en el conjunto de la sociedad”, ha zanjado.

En este sentido, Fecasarm destacó que muchos empresarios ya habían sacado trabajadores de los ERTEs, adquirido producto, publicitado la reapertura y también habían vendido entradas y cobrado reservas, según han informado en un comunicado.

“Lo que ha hecho nuevamente Salud no tiene nombre y estamos indignados”, ha declarado el secretario general de Fecasarm, Joaquim Boadas, y ha incidido en que esta decisión de última hora afectará a más de 30.000 familias.