China y Coronavirus: El efecto dominó en la economía mundial

Un informe anima a buscar mercados alternativos con precios similares como Turquía, Marruecos o países del este de Europa

Coronavirus crisis in Shanghai
Un hombre pasea en bicicleta por Shanghai (China)Dave Tacon Dave Tacon

Un informe elaborado por el Departamento de Internacional de Cámara Valencia sobre el impacto del coronavirus en las importaciones de suministros en la Comunitat Valenciana revela que ante un freno de los suministros procedentes de China, y la incertidumbre de la duración de esta crisis sanitaria, las empresas valencianas han de buscar nuevos mercados proveedores con unas condiciones de calidad y precios similares.

Asimismo, el estudio apunta a que los mercados que podrían beneficiarse de esta desviación de comercio serían: Turquía, Marruecos, países comunitarios del este de Europa, Rusia y otros países asiáticos con menor riesgo de contagio y sin restricciones al comercio (Corea, India, Tailandia,..) y algunos países americanos (México, Estados Unidos, Brasil).

En el informe se recuerda que el año 2020 empezó con un nuevo acontecimiento imprevisto en el ámbito mundial: la epidemia del coronavirus Covid-19, iniciada en China. Su propagación y las medidas tomadas por China para evitarla están generando importantes consecuencias económicas globales, más allá de lo meramente sanitario, ya que se ha producido un parón de la actividad -cierre de fábricas, restricción de movimientos de personas, caída del consumo, escasez de oferta, cierre de fronteras, etc.- lo que se traducirá en un menor crecimiento de la economía china (se estima un 2, por ciento en el primer trimestre de 2020), uno de los motores actuales de la economía mundial.

Además, explican que China es el principal eslabón en la cadena de suministros global, y que el cierre de fábricas y aduanas provocará un efecto dominó en todo el mundo.

Actualmente, más de 160 empresas españolas están implantadas en China, de las cuales 38 son empresas de la Comunitat Valenciana. Las exportaciones españolas a China alcanzaron en 2019 los 6.800 millones de euros, un 67 por ciento más que hace cinco años. En cuanto a las importaciones españolas de China, estas supusieron un total de 29.154 millones de euros en 2019, un 46 por ciento más que cinco años antes.

En 2019, 700.000 chinos visitaron nuestro país, cifra que no alcanza el uno por ciento del total de turistas que visitan España.

Problemas para el textil y la pirotecnia

Una de las consecuencias del brote del coronavirus en China ha sido las restricciones a la movilidad impuestas para mitigar la expansión de la epidemia, sobre todo entre China y el resto del mundo. Medidas que se han traducido en un parón de la actividad en China y en el cierre parcial de fronteras, lo que distorsionará significativamente la cadena de suministros a nivel global, donde China tiene un peso y protagonismo elevado. El grado de distorsión dependerá de la evolución del contagio, tanto en China como en otros países.

En las importaciones de la Comunitat Valenciana de productos procedentes de China, tienen un mayor peso las materias primas, semimanufacturas y componentes del automóvil, dado que suponen más de la cuarta parte del total, frente al conjunto de las importaciones españolas de China, donde este grupo supone el 16 por ciento. Las compras de España a China predominan las de bienes de consumo, (47 por ciento).

La mayor parte de las importaciones de materias primas y productos semimanufacturados analizados tienen como principal proveedor China (textil, plumón, fibra de vidrio, metales, productos químicos orgánicos, pólvora, ..). La falta de suministro de dichos materiales como consecuencia del parón de la actividad en China y/o el cierre de fronteras para el transporte procedente de este país, puede provocar problemas notables en las fábricas españolas, al igual que en el resto de países europeos (siendo Alemania la mas perjudicada).

La posibilidad creciente de una falta de suministros de China en estos productos, se traduce en una “desviación del comercio”: las empresas han de decidir rápidamente sustituir el proveedor chino por otro en otro país. Asimismo, cambios en proveedores puede venir acompañado de cambios de precios, normalmente al alza, e implica o reducción de márgenes empresariales o aumento de los precios finales de los bienes.

Los potenciales países exportadores más beneficiados por la falta de suministros desde China varían en función del producto importado. Sin duda, una alternativa a China como proveedor es el mercado europeo (Francia, Alemania, Italia, Bélgica, etc..), pero también el precio medio de los productos adquiridos es superior al de China. Por tanto, la empresa española buscará proveedores que vendan a un precio similar al mercado chino.