Cultura

Convierten lágrimas masculinas en un NFT

El artista callejero Belin ha creado una obra en la que pretende “derribar clichés en favor de las nuevas masculinidades”

"Lágrimas", obra de Belin para el universo NFT
"Lágrimas", obra de Belin para el universo NFT FOTO: Belin / Pikolin

No se trata de una gota de lágrima derramada en un bote, digitalizada y autentificada, aunque últimamente todo vale en el nuevo mercado del arte. Se trata, en cambio, de una obra que hace alusión a esta reacción tan humana como es la de derramar una lágrima, que bien sirve para algunos de desahogo, mientras que para otros es símbolo de debilidad o vergüenza. Según un estudio titulado “Men in change”, que se ha realizado alrededor de más de 1.400 españoles, un 42% de ellos afirman que se sienten “menos hombres” cuando expresan sus sentimientos y emociones. Es decir, un hombre fuerte sería algo totalmente contrario a un hombre que llora. Pero, ¿por qué es normal que ellos no lloren y ellas sí? ¿Hasta qué punto es perjudicial el prejuicio de que “los chicos no lloran”?

En este debate se enmarca el nuevo Token No Fungible (NFT) que han llevado a cabo el artista urbano Belin y la marca Pikolin. Para concienciar sobre estos prejuicios, han convertido la lágrima de los hombres en un NFT que se subastará en OpenSea. La obra, titulada “Lágrimas”, busca explicar que “la sensibilidad siempre se ha usado como arma arrojadiza contra nosotros y, realizando este NFT, quiero poner en valor nuestras lágrimas y derribar clichés en favor de las nuevas masculinidades”, explica el artista.

"Lágrimas", obra de Belin para el universo NFT
"Lágrimas", obra de Belin para el universo NFT FOTO: Belin / Pikolin

La obra, como comentábamos, no es un líquido en un tarro, sino que, de estilo postneocubista, se trata de una imagen que tiene como protagonista a un hombre que llora. Una representación que denota sensibilidad, que expone por qué las emociones no son patrimonio femenino, y que representa a un hombre fuerte que siente, que es capaz de expresarse, y no por ello se siente “menos hombre”. Así, el reconocido Belin entra en el universo NFT con esta obra, siguiendo así una tendencia que cada vez más artistas contemplan. Un mercado tan ambiguo como amplio y en continua renovación, que desde 2019 se ha disparado un 280% y en el que, durante los primeros meses de 2021, se facturaron más de 5.800 millones de euros en ventas.

Con esto, el NFT de Pikolin y Belin tiene un fin social, pues o recaudado en la subasta será destinado a becar a futuros estudiantes del Master en Estudios de Masculinidades de la Universidad de Castilla-La Mancha. Un plan de estudios que tiene como objetivo analizar el impacto de las construcciones de género y masculinidades.