Vuelta a España. David Gaudu aprovecha las prisas de Marc Soler

El ciclista de Movistar se precipitó y el francés fue más rápido que el español. Roglic entra con Carapaz y mantiene el maillot rojo

David Gaudu. vencedor en La FarraponaPhotoGomezSport

David Gaudu dibujó un corazón con las manos y lanzó un grito de liberación después de su primera victoria en una grande. Superó a Marc Soler en la llegada. El español se precipitó en el ataque final y al francés le sobró tiempo para festejarlo. A Soler le queda el consuelo de que él miraba un poco más allá de la etapa, llegó a ser líder virtual de la carrera durante algunos kilómetros. Impulsado por la fuerza de ser el único ciclista que ha dado victorias a Movistar esta temporada, se animó a atacar cuando quedaban cinco kilómetros. Sólo le respondió Gaudu. Guillaume Martin, el líder de la montaña, fue el primero en ceder. Storer y Donovan, los dos corredores del Sunweb, se resistieron, pero no les dieron las piernas.

La etapa se convertía en un duelo entre el ganador del Tour del Porvenir de 2015 –Soler– y el de 2016 –Gaudu–. Dos proyectos de ciclistas grandes que se han visto arrollados por el impulso de la nueva generación, que no respeta nada.

Soler atacó el primero, con prisas, y Gaudu remató. «Me da un poco de rabia porque quizás me he precipitado. Desde el coche me habían advertido de que en la parte final soplaría mucho aire de cara y yo pensaba que el esprint no se me haría tan largo, pero al final sí que me ha costado mucho en esos metros finales frente a Gaudu y no he podido disputarle la victoria», reconocía el cicista de Movistar después de la etapa.

Gaudu y Soler llegaron hasta allí con el permiso de los líderes, que se miraban de reojo pensando que el domingo todavía les queda el Angliru, un puerto en el que de poco sirve ponerse a rueda a esperar el trabajo de los demás. Roglic y Carapaz no se movieron, esperando un ataque del otro. Sólo Dan Martin lo intentó, pero entraron todos juntos, casi de la mano.

Mucho más beligerantes se habían mostrado en el comienzo de la etapa, cuando algunos corredores, encabezados por Chris Froome, se rebelaron contra la organización con un amago de plante en la salida neutralizada. Querían mostrar su desacuerdo por la decisión de los jueces de dar tres segundos de ventaja al grupo encabezado por Roglic en la llegada del viernes a Suances. Esos tres segundos hicieron perder el maillot rojo a Carapaz, aunque igualado a tiempos con Primoz Roglic. Froome mantuvo una acalorada discusión con el director general de la Vuelta, Javier Guillén, que continuaron ya en carrera con Guillén desde el coche.

Al plante promovido por Ineos se opuso de manera manifiesta un grupo de corredores españoles. José Joaquín Rojas y Luis León Sánchez estaban en primera línea, pero el más beligerante fue Luis Ángel Maté, que hacía gestos evidentes con la mano para que abandonaran la reclamación y que llegó a adelantarse unos metros para forzar la salida. Después, la calma.

inalmente la carrera comenzó con algo de retraso, pero sin más incidentes.