El gran salto de Xargay

Va camino del pabellón para enfrentarse con su Perfumerías Avenida al BK Brno en la Euroliga femenina (ganaron 73-42), y por respeto a su equipo prefiere no hablar de la gran noticia que se conoció ayer: Marta Xargay jugará la próxima temporada en la WNBA, la mejor liga del mundo de baloncesto femenino, y además lo hará en las Phoenix Mercury, las campeonas.

La escolta nacida en Gerona cumple un sueño más en una carrera en la que no ha parado de crecer, pese a tener 24 años. Comenzó a los 5 y se decantó por la canasta antes que por el ballet, porque era más divertido jugar con amigos. Pasó del equipo del colegio al Girona y de ahí al Perfumerías Avenida de Salamanca, uno de los mejores clubes de España, con el que lo ha ganado todo. De niña ya pensaba que un día estaría con la Selección. No tardó en hacerlo y tampoco en destacar desde las categorías inferiores. Con la sub’19 logró la plata mundial en 2009 y fue nombrada mejor jugadora del torneo, y el paso a la absoluta fue para ganar el Europeo en 2013 y ser de nuevo subcampeona Mundial en 2014, pero con las mayores. «Creo que no tiene el reconocimiento que debería. Fue fundamental en esos éxitos, con canastas importantes. Hay que quitarle ya el cartel de joven», afirma Amaya Valdemoro. «Tiene un potencial espectacular, es polivalente y no comete errores», prosigue la primera española que jugó con las mejores del mundo y la que más éxito tuvo allí en cuanto a títulos, con la conquista de tres anillos. «Es la más completa porque te juega de uno, de dos, de tres e incluso de cuatro», opina Elisa Aguilar, que también sabe lo que es jugar en la WNBA. «Es discreta y callada, pero cada vez va cogiendo más liderazgo no sólo con su esfuerzo, también como vocal», añade Elisa. «Por ponerle un pero, tiene que ser más agresiva mirando al aro, porque tiene un físico único», continúa Valdemoro. Ella fue la primera y después llegaron Montañana, Marta Fernández, Isa Sánchez, Nuria Martínez, Begoña García, Elisa Aguilar, Marina Ferragut, Betty Cebrián y las que están en la actualidad: Sancho Lyttle, Astou N’Dour y Anna Cruz. Xargay será la cuarta. «Le irá muy bien porque es muy física e inteligente y se sabrá adaptar al rol que tenga», analiza Aguilar. «Jugar allí le ayudará a mejorar», completa Valdemoro, que vio cómo ir a la liga estadounidense supuso un descenso de sus minutos en pista. Pero era como Fernando Martín en los chicos, la que abrió camino. Ahora llega Xargay con la esperanza de hacerse un hueco, y más teniendo en cuenta que Diana Taurasi, la escolta de Phoenix, considerada la mejor del mundo, no participará este año en la WNBA para centrarse en el Ekaterinburgo ruso, que le pagará 1,5 millones de dólares. Por las fechas en las que se disputa la liga estadounidense, las jugadoras pueden combinarla con las ligas europeas, pero Taurasi parará y Xargay puede tener un espacio. Se incorporará en julio, con la competición empezada, después del Europeo de Hungría. Las deportistas españolas continúan al alza. «Nuestro baloncesto está en forma, con un gran presente y futuro», finaliza Aguilar.