Bronce sobresaliente

Sólo España puede presumir de haber alcanzado el podio en casi todos los Eurobasket del siglo XXI. La única excepción fue en 2011: siete medallas (un oro, una plata y cinco bronces) en ocho campeonatos. El último, un bronce después de ganar a Bielorrusia en un torneo sobresaliente. España sólo perdió un partido, la Selección que menos derrotas sufrió. Fue la semifinal ante Francia y estuvo tan, tan cerca la victoria. Las galas no pudieron con Serbia en la final (76-68). Las balcánicas fueron campeonas con dos tropiezos; Francia, plata con otros dos. El bronce es de un valor enorme.

Había en la Selección antes del Eurobasket tanta ambición como cautela. El bloque era similar al de anteriores campeonatos, pero... Había que comprobar cómo era la vida sin Sancho Lyttle. La jugadora interior más decisiva de Europa no estaba y la respuesta del colectivo ha sido sobresaliente. Se exigía un paso al frente de las piezas clave (Torrens, Ndour, Xargay, Nicholls, Laia y Domínguez) y lo han dado. Sólo la explosiva mezcla de físico y talento de Francia frenó a España en semifinales. Lucas Mondelo, el seleccionador que transmite una gran tranquilidad al grupo, según la capitana Laia Palau, resume lo que ha sido el torneo: «El equipo compite siempre, contra cualquier equipo, estilo y en cualquier situación. Es para sentirse muy orgulloso del grupo, porque tiene capacidad de sacrificio, además de lectura del rival, y nuestro déficit físico lo cubrimos con competitividad, con inteligencia y, sobre todo, con mucha intensidad». Esa intensidad es lo que ha desquiciado a casi todas las rivales.

Ante Bielorrusia sucedió exactamente eso. Después de un primer cuarto espeso apareció la versión más fresca de España. La que mezcla intensidad atrás, velocidad y acierto en las jugadoras más talentosas. Alba Torrens se reafirmó como líder del grupo (25 puntos, 6 rebotes y 5 asistencias); Astou Ndour (18/7) confirmó su condición de mejor relevo posible para Sancho y Marta Xargay (19/4/4) mostró a las Phoenix Mercury lo que van a poder disfrutar a partir de ahora.

Lo mejor del torneo va más allá del metal. El futuro que se abre para el grupo es más que prometedor. La clasificación para el Preolímpico era el mínimo exigible y se logró con la victoria en cuartos. Ahora se trata de lograr una de las cinco plazas que darán el billete para Río, un objetivo accesible, y mirar al Mundial 2018 que se disputará en España. José Luis Sáez, el presidente de la Federación, tiene motivos para presumir: «Tienen compromiso, competitividad... un gen diferente. Por eso hay que seguir apostando, cuando decimos lo de ‘‘Universo Mujer’’, no lo decimos por marketing; lo decimos porque lo creemos y porque ellas se lo merecen».