La pizarra: Benzema, el único que se divierte en el Bernabéu

El francés hizo un golazo y fue el mejor, pero no bastó para sentenciar al Rayo y evitar el sufrimiento. El Atlético: ni ideas ni juego

El francés hizo un golazo y fue el mejor, pero no bastó para sentenciar al Rayo y evitar el sufrimiento. El Atlético: ni ideas ni juego.

► Real Madrid - Rayo Vallecano: Pidiendo la hora

De ciencia ficción, ni el mismísimo Spielberg hubiera imaginado este final. Y pudo ser una tragedia si Courtois no lo impide. Monopolio del balón, el Rayo, atrincherado, fue el guion durante 77 minutos. Los de Solari, cómodos. Por momentos, parecía un entrenamiento. Benzema se divierte y hace un golazo. La empezó y la terminó, pero lo que parecía una goleada se fue diluyendo. La sentencia no llega. Las tuvo Asensio, sin acierto, muy espaciadas. El reloj sigue su curso. Llegan los cambios y con ellos el desorden y el disparate. El Rayito se crece y lo tuvo. Puso el pánico en el césped y en la grada. Isco observa, no fue el chivo expiatorio. ¿Dónde miramos ahora? Suerte en el Mundialito, que la van a necesitar.

► Valladolid - Atltico: SOS... El VAR, al rescate

En la pizarra, incendio. Le blindan las bandas. Arias y Filipe Luis, neutralizados en la salida de balón. Les atacan por oleadas, además. Fue la clave del partido. No reaccionó nunca el Atlético, que sufrió. El guión de siempre, agazaparse para golpear, le dio la solución. Golpe letal de Kalinic. El Atlético se cierra y busca la sentencia. Aparece el VAR para concedérsela. Los pucelanos no se rinden. Acoso y derribo. En 15 minutos consiguen lo imposible ante un Oblak magistral. El empate. El Cholo recurre a correr como solución. Un barullo le otorga el botín. El juego, malo. Las ideas, pocas. Pero el mérito sigue siendo el acierto. Los de Sergio no querían regalar nada. El VAR les hace un guiño negativo. El Atlético no mereció ganar.

► Levante - Barcelona: ¡Dádsela a Leo!

Barça lento y perezoso. Con orden, pero muy especulador. La defensa improvisada ofrece dudas por la derecha. La posición de Piqué y el esfuerzo de Dembélé (no habitual) para equilibrar. Generoso Levante, ritmo intenso, lo intenta. El poste lo castiga. En la mitad de la segunda parte, dos genialidades de Leo, que parecía ausente y golpe letal. Los dos primeros remates sobre Oier marcan la diferencia. Segundo acto, el Levante quiere jugarle cara a cara al Barça y se suicida. Magnifica la jugada de Suárez, con un trabajo táctico de pausa genial para favorecer la llegada de Leo Messi. Espectacular el argentino, goleada de escándalo y líder sólido que se paseó por Valencia.