El Barça pide a Neymar 9 millones

Reclama al jugador la cantidad ya pagada por su renovación. El PSG «lamenta», en un comunicado, la actitud del club azulgrana

Neymar celebra uno de sus goles en su nuevo equipo
Neymar celebra uno de sus goles en su nuevo equipo

Reclama al jugador la cantidad ya pagada por su renovación. El PSG «lamenta», en un comunicado, la actitud del club azulgrana.

Cuando las cosas acaban mal, acaban verdaderamente mal. Y eso es lo que ha pasado y está pasando con Neymar y el Barcelona. El club azulgrana ha demando al brasileño por incumplimiento de contrato y ha puesto en conocimiento de la Federación Española la demanda laboral que presentó el pasado 11 de agosto contra el jugador para que la traslade a la Federación Francesa de Fútbol y a la FIFA. Le reclama 8,5 millones de euros en concepto de daños y perjuicios más un diez por ciento adicional por la demora.

La mencionada cantidad ya fue pagada por el Barcelona al jugador y corresponde a la prima de renovación. Una renovación que se hizo el pasado 30 de junio de 2016, que se aireó a bombo y plantilla y que ampliaba el contrato del jugador hasta 2021. Percibiría 15 millones netos por temporada y la cláusula de rescisión, según el año, pasaba por los 200, los 222 (que es lo que ha pagado el PSG) y los 250 millones de euros.

Del idilio al divorcio en trece meses. Ahora, además, el Barcelona pide en su demanda que en el caso de que el jugador no se pueda hacer cargo de la cantidad solicitada sea el PSG el que asuma el pago de forma subsidiaria. En el comunicado oficial del club catalán se explica que han actuado de esta manera para defender sus intereses después de «una rescisión unilateral de contrato a instancias de Neymar pocos meses después de la firma de su renovación hasta 2021. Esta defensa se ejercitará siguiendo siempre los procedimientos establecidos ante los organismos competentes y sin entrar, en ningún caso, en disputas dialécticas con el jugador», explica el Barcelona.

Las relaciones entre el club y el jugador se han ido enturbiando en los últimos meses. Días después de la boda de Messi (30 junio) comenzaron a surgir los rumores de que Neymar había negociado su marcha al PSG. El jugador callaba en sus vacaciones; luego se incorporó a la pretemporada en Estados Unidos y tampoco se pronunciaba. En el Barcelona querían un respuesta definitiva y el presidente Bartomeu viajó a EEUU. Habló con el jugador y, como Neymar no fue concreto en sus respuestas, pensó que estaba más cerca de París que de quedarse en Barcelona.

El presidente, aconsejado por sus asesores jurídicos, mandó que se depositaran ante notario los 26 millones de euros de la segunda parte de la prima. Los requisitos que tenían que darse para cobrar el citado plus eran que debía confirmar que continuaba en el club y que cumpliría los cinco años de contrato. Además, debía negar públicamente que había negociado con el PSG. Los 26 millones se pagarían el 1 de septiembre, una vez que se hubiese cerrado el mercado, porque el Barcelona no se fiaba de Neymar y de su padre, que ahora reclama la cantidad.

El PSG pagó la cláusula, Neymar mete goles en París, pero ahora surge un nuevo conflicto. El Barcelona ha dado un paso adelante mientras que el jugador, molesto, pasa al ataque. «Hay directivos en el Barça que no debían estar», dice. El club parisino lamentó ayer en un comunicado la actitud del Barcelona y aseguró que el traspaso es absolutamente legal.