El Baskonia elimina al Barcelona y será el rival del Real Madrid en la final

Los vitorianos regresan ocho años después a la final de la competición, que será al mejor de cinco partidos y dará comienzo el miércoles 13 de junio

El escolta del FC Barcelona Lassa, Juan Carlos Navarro (i), avanza con la pelota ante la presencia de Matt Janning (d), del Kirolbet Baskonia, durante el cuarto partido de los play off. EFE/Andreu Dalmau
El escolta del FC Barcelona Lassa, Juan Carlos Navarro (i), avanza con la pelota ante la presencia de Matt Janning (d), del Kirolbet Baskonia, durante el cuarto partido de los play off. EFE/Andreu Dalmau

Hasta la prórroga del cuarto partido sobrevivió este Barça de entreguerras. La llegada de Pesic a mitad de curso le dio la Copa del Rey y un poco de esperanza, pero al veterano técnico le fue imposible reconducir la situación en la Euroliga y alcanzar la final en la competición doméstica. El título de ACB se lo jugarán el Real Madrid y el Baskonia, que parecía tener todo controlado después de las dos victorias iniciales en casa y tuvo que sufrir hasta el tiempo extra para no tener que volver al Buesa Arena. Sudaron los baskonistas, que ocho años después llegan a la eliminatoria decisiva. El Madrid tiene la ventaja de campo, la de las apuestas y también las piernas más descansadas, pero Laso ya se encargará de recordar que habrá que ir partido a partido.

El de ayer en el Palau fue agotador hasta para los espectadores. Los azulgrana se debatían entre el deseo de que su equipo se mantuviera con vida y el de acabar por fin esta temporada y pensar en la reconstrucción. Con una rotación muy reducida por culpa de las lesiones y el nivel de algunos jugadores, Pesic no contaba con demasiados recursos para hacer seguir en competición. El Barça lo tuvo todo perdido varias veces, aunque siempre supo levantarse. Su primera ventaja llegó en la prórroga y después de una canasta de Navarro se puso tres arriba y algunos pensaron que el quinto partido era posible. La Bomba falló sus cinco triples en lo que pudo ser su último partido con el equipo de su vida. Ya no es capaz de ser decisivo y se marchó del parqué con la mirada hacia el suelo y la mano en la cara, quizá pensando en que era su despedida.

El jugador en mayor plenitud física y baloncestística de los de Pesic es Hanga, que tomó el mando en el tercer cuarto para liderar un parcial de 10-0 junto a Claver. Del 39-50 se pasó al 49-50 con catorce minutos todavía por delante. Un mundo en el que dio tiempo a que el Baskonia pareciera sentenciar y también a que lo desperdiciara con errores tontos ante la presión defensiva de los locales. Un resbalón de Beaubois por un lado, pérdidas y faltas tontas de Marcelinho por el otro e incapacidad de pasar el medio campo a tiempo en varias ocasiones. No se rendía el Barça y su rival lo veía tan cerca que lo dejaba escapar. Un robo con mate de Claver llevó la prórroga al Palau, un tiempo extra en el que el Barça entraba con una inercia más positiva.

No supieron cerrarlo los de Pesic, que durante un buen rato se sostuvieron con los puntos de Tomic. El pívot se jugó la descalificante con un cabezazo a Diop que los colegiados no vieron y volvió a demostrar que no tiene la capacidad de liderazgo suficiente. Heurtel se encargó del arreón final y terminó como máximo anotador sin haberse ni acercado a su mejor nivel en toda la serie. La palabras de Pesic sonaron a despedida tras una decepción que debería convertirse en un verdadero punto de inflexión. El Baskonia es mejor equipo y lo demostró en lo que será su regreso a una final ACB. El año que viene la de la Euroliga es en su casa...