El COI traga con Rusia

El Comité Ejecutivo decidió que ningún atleta ruso podrá competir en Río a menos de que cumpla una serie de condiciones

El Comité Olímpico Internacional' resolvió hoy que serán las federaciones internacionales de cada modalidad deportiva las que decidirán qué deportistas rusos podrán competir en los Juegos de Río, según el comunicado oficial del organismo.

Voces autorizadas presagiaban que el Comité Ejecutivo (14 miembros más Thomas Bach, el presidente) del Comité Olímpico Internacional tiraría por la calle de en medio y, con toda seguridad, no dejaría fuera de los Juegos de Río, que comienzan el próximo 5 de agosto, al deporte ruso en su totalidad. Y así ha sido. El COI resolvió ayer, por 14 votos a favor y una abstención, que serán las federaciones internacionales de cada modalidad deportiva las que decidan qué deportistas podrán competir en estos JJ OO, según el comunicado oficial del citado organismo. De hecho, esas federaciones ya tienen en su poder los nombres facilitados por Richard McLaren y con todo eso tendrán que decidir y juzgar.

En cambio, el Ejecutivo ratificó la decisión del TAS (Tribunal de Arbitraje del Deporte) de dejar fuera al atletismo, por lo que los 67 atletas que recurrieron a la sanción de la IAAF (Federación Internacional de Atletismo), con figuras tan descollantes como Yelena Isinbayeba, no van a poder competir, dado que se ha demostrado que su federación nacional está corrupta, o lo ha estado.

«La decisión relativa a la participación el equipo olímpico de Rusia en los Juegos de Río fue adoptada prácticamente por unanimidad, con una sola abstención», dijo el presidente del COI, Thomas Bach, en un teleconferencia celebrada en Lausana (Suiza). Se mostró convencido de que la decisión es la correcta y destacó que muchos deportistas de todo el mundo la respaldan, entre ellos, la Comisión de Atletas del COE, que preside Ignacio Sola y que lanzó el siguiente comunicado: «No todo vale para denunciar y para competir y no olvidemos nunca que, ante esta difícil, complicada y dramática situación adversa, no todos somos iguales y en estos momentos, y ante todo lo conocido y relatado, tiene más importancia la defensa de aquellos deportistas que quieren, de forma limpia, defender los principios del deporte».

La decisión del COI tiene partidarios, como la Comisión de Atletas del COE, y detractores, como la WADA (Agencia Mundial Antidopaje), que recomendó que ningún deportista ruso participara en los Juegos de Río, escudada en el castigo de la IAAF y en el posterior «informe McLaren», en el que se denunciaba la desaparición de 643 positivos del laboratorio ruso de control antidopaje.

«Por un parte, podíamos haber marginado a todo el equipo de Rusia; pero, por otra, al final del día hay que enfrentarse a la mirada de los atletas que se ven afectados por la decisión», subrayó Bach. E indicó que en la reunión del Comité Ejecutivo del COI no se planteó la marginación de los deportistas rusos de los Juegos de Invierno de 2018.

Eso sí, para lavarse las manos, para tragar, en términos coloquiales, el Comité Ejecutivo del COI puso una serie de condiciones a los participantes. Tras estudiar la situación de esos deportistas, decidió que ningún deportista de Rusia podrá competir en Río a menos que cumpla una serie de condiciones. La primera de todas es que el deportista debe satisfacer las exigencias de sus respectivas federaciones internacionales en materia antidopaje.

Según el COI, la ausencia de positivos en pruebas verificadas por la agencia nacional rusa no será considerada suficiente por las federaciones internacionales. Además, el Comité Olímpico Ruso no podrá enviar a estos Juegos a ningún deportista sancionado anteriormente por dopaje, como es el caso de Yulia Stepanova, positivo en 2013, ni siquiera aunque ya haya cumplido el castigo, como ha sucedido con esta mediofondista. Los deportistas rusos que finalmente sean aceptados por el COI serán sometidos a un riguroso control que realizará la Agencia Mundial Antidopaje en coordinación con la respectiva federación internacional.

El Comité Ejecutivo del COI, que advirtió de que en adelante podrían adoptarse otras sanciones, reiteró su preocupación por las «evidentes deficiencias» que presenta la lucha antidopaje. Y agradeció a Stepanova, que denunció el sistema de dopaje implementado en Rusia, su contribución a esa lucha, pero rechazó su petición de participar en los Juegos bajo bandera neutral.

Además, el comunicado señala que Stepanova no podría competir por haber sido sancionada anteriormente por dopaje, como puede suceder con otros compatriotas suyos. Se exige limpieza absoluta, no obstante.

En agradecimiento por su aporte a la lucha contra el dopaje, el COI cursó una invitación a Stepanova y a su marido para que asistan en calidad de espectadores a los Juegos de Río.